Té verde: prodigio milagroso que mejora el funcionamiento de cerebro

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Té verde
Té verde

El té verde es un producto derivado de la Camellia sinensis. Al té verde se le dan propiedades para mejorar la agilidad mental y el pensamiento, para perder peso y para el tratamiento de trastornos intestinales, los dolores de cabeza, la osteoporosis, etc.

Se usa como infusión o directamente como medicina natural

Como es frecuente en medicina natural siempre se les da también propiedades para prevenir tumores cancerosos, enfermedades crónicas intestinales, arterioesclerosis, hipertensión arterial, y la fibromialgia y síndrome de fatiga crónica.

 

PROPIEDADES

Como bebida no azucarada carece de calorías y no contiene proteínas, grasas ni carbohidratos. Su riqueza se atesora en forma de vitaminas, como la A, C y E, algunas del complejo B, y oligoelementos como manganeso (1,5 mg por taza), flúor, cinc y cobre, que aporta en pequeñas cantidades, puesto que una taza se prepara con solo 2 g de hojas secas.

 

BENEFICIOS

Las últimas investigaciones indican que varias tazas al día tienen a largo plazo un efecto preventivo sobre diversas enfermedades.

Mejora el funcionamiento del cerebro:

El té verde favorece el estado de alerta y agudiza tus habilidades intelectuales. Esto es debido a las propiedades de la cafeína, que en el té va acompañada de L-teanina y no produce el molesto nerviosismo de un café expreso. Y no solo mejora el funcionamiento del cerebro, sino que previene su degeneración y el desarrollo de enfermedades neurológicas como Parkinson y Alzhéimer.

Favorece la combustión de las grasas:

Los compuestos del té verde estimulan el metabolismo (un 17% más) y favorecen que las grasas se transformen en calorías. Por eso el té verde suele estar presente en los productos comerciales para quemar grasas y adelgazar.

Mejora el rendimiento físico:

El efecto sobre el metabolismo implica que el cuerpo es capaz de obtener más energía (un 4% más) cuando la necesita, por ejemplo, durante una actividad deportiva intensa (aumenta el rendimiento entre 11 y 12%).

Reduce el riesgo de sufrir ciertos tipos de cáncer:

Las propiedades antioxidantes del té verde se asocian con un menor riesgo de sufrir cáncer de pecho (20-30% menos), próstata (48% menos), colorrectal (42% menos).

Previene las enfermedades cardiovasculares:

El infarto y otras enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en los países europeos. El té verde la previene porque actúa positivamente los principales factores de riesgo: colesterol total, el LDL y los triglicéridos

CONSUMO

El arbusto del té tiene dos variedades: Cammelia sinensis y Cammelia assamica. Su cosecha es una de las operaciones más importantes del proceso de elaboración y de la que depende en gran medida su calidad. Hay tres tipos básicos de té: el verde, el semifermentado y el negro. La diferencia radica en la forma en que son procesados.

Si se quiere experimentar con las hojas de té verde como ingrediente culinario, basta cocerlas 20 minutos y estarán listas para ser añadidas a la receta, pero no resultan nada especial y además son caras para ser usadas como verdura.

COMPRA Y CONSERVACIÓN

Una vez se compra, es fundamental guardar el té en un lugar oscuro, fresco y seco, y en un recipiente que cierre herméticamente (las latas son óptimas). De otra forma irá perdiendo su aroma y sabor, así como sus propiedades medicinales.

PREPARACIÓN

  • La forma clásica de preparar el té verde es hervir el agua y dejarla enfriar durante diez minutos para que la temperatura baje hasta los 70-80 ºC.
  • El agua no puede ser del grifo, pues el cloro y otros elementos afectarían a su sabor y propiedades. La más indicada es la mineral natural pobre en sodio y calcio.
  • La tetera se calienta antes de echar el agua en ella para que no reduzca bruscamente la temperatura.
  • La dosis de té es de una cucharadita rasa –aproximadamente 2 g – por taza.
  • La mayoría de variedades deben reposar de 2 a 3 minutos. Durante este tiempo podremos observar como las hojas se despliegan y liberan las benéficas y sabrosas sustancias que contienen.
  • Luego se pasa por un filtro (mejor de tela que metálico) y el té ya estará preparado. Si se desea se puede añadir un poco de azúcar integral de caña o cande (en cristales grandes), aunque no es necesario.

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