Te detallamos cuáles son los mejores y cómo lograr mayor y mejor retención
Mejorar la memoria en adultos mayores requiere estimulación cognitiva constante, actividad física y socialización para mantener el cerebro activo. Ejercicios efectivos incluyen juegos de memoria, lectura, crucigramas, asociación de palabras, recordar detalles de imágenes, rompecabezas y aprender nuevas habilidades, complementados con hábitos saludables como una buena nutrición y sueño
Al igual que realizamos ejercicios para mejorar el estado físico del cuerpo, el cerebro también necesita mantenerse en forma con actividad regular que ayude a mejorarla memoria, sobre todo en el caso de las personas mayores.
Aunque cada persona es única y diferente, ejercicios como los siguientes, adaptados a cada caso concreto, pueden ayudar a mantener activa la mente de las personas mayores:
- Compartir recuerdos. Hacerles protagonistas de la conversación, que puedan participar y compartir experiencias del pasado que les suponga hacer un ejercicio de memoria.
- Aprender algo nuevo. Enfrentar su cerebro a pequeños retos como aprender palabras en un idioma nuevo, tocar un instrumento o manejar un ordenador supone un buen entretenimiento con el que mantener la mente activa.
EJERCICIOS PARA MEJORAR LA MEMORIA
- Leer, escribir y realizar cálculos mentales. Tareas diarias como escribir la lista de la compra o calcular las vueltas permite que ejerciten la memoria al tiempo que se involucran en las tareas del hogar.
- Montar puzzles o jugar a juegos de mesa. Con ellos ejercitan la memoria, las habilidades estratégicas y las relaciones sociales. Hay que evitar las actividades infantilizadas ya que no se trata de niños, sino de personas adultas.
- Establecer rutinas. Contar con rutinas diarias permite a las personas mayores anticipar acciones y situarse en el momento del día o de la semana en el que se encuentran.
- Evitar que las personas mayores pierdan su autonomía. Darles la oportunidad de que sean ellos los que desarrollen tareas como vestirse, comer o recoger su habitación hará que no pierdan la costumbre de realizar acciones cotidianas.
- Trabajar la memoria desde una edad temprana aumentará significativamente nuestra calidad de vida. Existen multitud de formas para cultivar esta facultad mental y muchas de ellas se pueden realizar sin salir del domicilio y te harán pasar un rato agradable.
- Jugar. La práctica de juegos clásicos como sudokus, sopas de letras, crucigramas o encuentra las diferencias son grandes ejercicios que mantienen nuestro cerebro activo y en alerta si se practican de manera frecuente. Además, gracias a la digitalización este tipo de actividades se han modernizado y podemos encontrar infinidad de variantes disponibles en dispositivos como teléfonos móviles y tablets.
- Usar la mano no dominante. Si somos zurdos, utilizar la mano derecha para tareas sencillas y cotidianas nos ayuda a conservar la memoria.
- Leer un libro. La lectura es uno de los ejercicios que más nos ayuda a mantener nuestro cerebro sano. Leer implica atención y comprensión, nos ayuda a desarrollar el pensamiento crítico y analítico. Por norma general, un buen libro despierta el interés y la imaginación.
- Cambiar espacios. Realizar pequeñas modificaciones espaciales con la distribución del mobiliario, así como cambiar el lugar donde usualmente dejamos objetos como pueden ser las llaves o los utensilios de cocina, nos ayudan a incrementar la capacidad de memorización.
- Hacer la lista de la compra y dejarla en casa. Escribir en casa todas las cosas que necesitamos, y comprobar a la vuelta si las hemos recordado es un buen ejercicio para la memoria.
RECUERDA HACER EJERCICIO
Nuestro cerebro crece a medida que practicamos ejercicio. El ejercicio aumenta la sinapsis, crea más conexiones en el cerebro y ayuda a que se formen células extra.
El ejercicio tiene beneficios para tu cuerpo y tu mente. Tener mejor salud cardiovascular también significa que llevas más oxígeno y eliminas toxinas.
Y si haces ejercicio al aire libre, mucho mejor. Tendrás el beneficio añadido de absorber más vitamina D.
Haz ejercicio mientras exploras un nuevo ambiente, una nueva forma de hacer cosas o compartir ideas con otra gente; de esta forma ayudarás a que las nuevas células formen un circuito.
Por ejemplo, si te gusta la horticultura, prueba a hacerlo en un huerto alquilado para que puedas hacer amigos mientras prácticas, o únete a un grupo que tenga las mismas aficiones que tú en lugar de hacerlo solo. Simplemente asegúrate de que lo pasas bien: el deseo de compartir es lo que ayuda a impulsar los efectos del ejercicio y la interacción social en el cerebro
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