Sepa cómo aliviar los dolores en las articulaciones

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Inmovilidad ancianos
Inmovilidad ancianos

El paso de los años produce modificaciones en los tejidos que constituyen el sistema musculo-esquelético y afectan a su funcionamiento. Estos son algunos de los cambios que mayor impacto tienen en el funcionamiento de este sistema, y, en consecuencia, mayores consecuencias producen en la salud de las personas mayores:

  • Cambios en el músculo: con los años, el músculo presenta dos cambios característicos. Por una parte, pierde volumen y masa. Se reduce la cantidad de músculo, sobre todo en las extremidades y en la espalda.
  • Cambios en el hueso: los huesos tienden a debilitarse. Se modifica su contenido mineral y esto altera su estructura dando lugar a un músculo menos denso en el interior y con una corteza más frágil y fina.
  • Cambios en los cartílagos y otros tejidos articulares: en las articulaciones sinoviales se pierde líquido y disminuye el volumen y la densidad de los cartílagos que actúan como almohadilla de los huesos y los ligamentos se endurecen y pierden elasticidad.

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CAUSAS

En la mayoría de los casos los problemas en las articulaciones suelen afectar a las extremidades inferiores, es decir, a las articulaciones de la cadera y las rodillas. Pero las enfermedades articulares también pueden producirse en otras zonas, como los hombros, los codos e incluso, los dedos.

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Los ancianos, las personas con sobrepeso y aquellas que ya cuentan con una patología que afecta sus huesos y articulaciones tienen un riesgo mayor de sufrir enfermedades articulares. Siendo aconsejable que acuda a su médico, debido a que un tratamiento a tiempo de la enfermedad podría acelerar su curación y reducir el riesgo de sufrir otro tipo de complicaciones.

En el caso de las mujeres con menopausia tienen un riesgo mayor de sufrir una fractura ósea debido a la osteoporosis. Conocer las causas, los síntomas y el tratamiento de las enfermedades articulares ayuda a reducir el dolor y a prevenir el daño que puede derivarse de esta patología.

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PROBLEMAS COMUNES

En determinados casos se debe recurrir a la implantación de una prótesis que permita la movilidad del paciente, por lo que es necesario contar con un proceso de adaptación. A continuación, detallamos los diferentes tipos de enfermedades de las articulaciones que existen, entre las que destacan las siguientes:

  • Artritis: La artritis es una inflamación reumática que produce rigidez y dolor en las articulaciones. Una de sus principales causas es la denominada artritis reumatoide, inflamando varias articulaciones causando deformaciones.
  • Osteoartritis: La osteoartritis es el desgaste del cartílago articular. Este desgaste hace que los extremos del hueso choquen entre sí, causando dolor y afectando a los músculos y los ligamentos.
  • Artritis psoriásica: Afección patológica que causa dolor en las articulaciones en personas con casos de psoriasis. Pudiendo desarrollarse a través de manchas y descamación en la zona del cuero cabelludo, las rodillas, los codos y salpullido de la piel.
  • Espondilitis anquilosante: Afecta a las articulaciones de la columna vertebral que conectan con la pelvis.
  • Síndrome del Túnel Carpiano: El síndrome del Túnel Carpiano causa dolor en la mano y muñeca debido al estrechamiento del nervio en esta zona.
  • Hernia de disco: La hernia discal es el diagnóstico más frecuente en el caso del dolor de espalda, causando entumecimiento y debilidad.
  • Esclerosis lateral amiotrófica (ELA): La esclerosis lateral amiotrófica es un trastorno incurable del sistema nervioso. El daño progresivo en las células nerviosas suele ir acompañado de la parálisis progresiva de todos los músculos.
  • Fibromialgia: La fibromialgia es una enfermedad reumática que gradualmente provoca el dolor en todos los músculos del cuerpo y tejido fibroso que afecta a los ligamentos y tendones.
  • Bursitis: La bursitis es un dolor articular que se presenta, generalmente, en el hombro, codo, mano, cadera, rodillas y tobillo.
  • Tendinitis: Generalmente se produce en las articulaciones de la muñeca, el antebrazo o el tobillo y causa un dolor punzante y gran dificultad de movimiento.

TRATAMIENTO

El tratamiento de las enfermedades articulares depende del tipo de dolencia y la fase en que se encuentre la enfermedad. En un primer momento suele aplicarse un tratamiento conservador a base de medicamentos, aplicación de calor y fisioterapia.

El tratamiento farmacológico consiste en antiinflamatorios no esteroideos. En los casos más graves pueden aplicarse opioides para la reducción del dolor. En determinadas ocasiones se utiliza ácido hialurónico para reducir la pérdida del cartílago. Y para casos de derrames articulares, estos se punzan o se tratan con cortisona, inyectándola directamente sobre la articulación afectada para reducir la inflamación.

Además de la medicación es muy importante realizar ejercicios de fisioterapia que contribuyen a reducir el dolor, contrarrestan la pérdida de la función muscular y ayudan a mantener el movimiento de la articulación afectada.

Sin embargo, el desgaste y deterioro de las articulaciones, sobre todo en el caso de los ancianos, no se puede curar por completo. De ahí la importancia de detectar cuanto antes la patología para aplicar un tratamiento que impida que la enfermedad se agrave o se convierta en crónica.