Cómo prepararte económicamente para tener un bebé

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Evitar endeudarte es uno de los pasos básicos para este hermoso proceso familiar

La llegada de un nuevo miembro nuevo de la familia es algo que nos cambia la vida en muchos sentidos. Es una etapa maravillosa que no se puede comparar con ninguna otra. Llena nuestro hogar de grandes expectativas, deseos y sueños que compartir con nuestro bebé. Ahora más que nunca es cuando tus finanzas no deben tambalearse sino servirte de apoyo. Es por ello que debes prepararte económicamente.

Prepararse para la llegada de un bebé puede ser una tarea un poco abrumadora, pero es necesario asegurarle una base financiera sólida a tu familia y así brindarle el mejor cuidado a tu pequeño, ahorra, planifícate y haz un presupuesto realista para cubrir los gastos que vienen con su llegada y considera la educación de tu hijo desde el principio. Con una planificación adecuada, podrás disfrutar de tu hijo sin tener que preocuparte por la situación financiera de tu familia.

CONSEJOS

Evita las deudas:

No existe nada que pueda desacelerar e incluso destruir el futuro financiero de una persona o familia como las deudas (especialmente las deudas que se utilizan para el consumo). Es preferible que ajustes mejor tu presupuesto y tus gastos antes que contraer deudas.

En caso de que ya tengas deudas, evita agrandar la cantidad que debes pagar. En un mundo donde los padres compran el último modelo en carritos de diseño, con biberones de marca y chupetes a juego, aunque parezca difícil, recuerda que existen maneras de poder dar tu recién nacido todo lo que necesita sin salirse de tu presupuesto. La mejor manera de prevenir las deudas es primero ciñéndose a un presupuesto y estableciendo un fondo de emergencia que nos proteja ante futuros imprevistos.

Ahorrar:

En muchas casas, por el tema de los salarios, por ejemplo, es bastante complejo el poder ahorrar de manera mensual. No obstante, hay que pensar bien que contar con un “colchón económico”, aunque sea pequeño, vendrá muy bien a la hora de hacerle frente a gastos inesperados con la llegada del bebé.

Por eso, analiza bien en qué derrochas dinero de manera innecesaria para así poder ir ahorrando un poco y tener dinero guardado para imprevistos. De esta manera, estarán más tranquilos sabiendo que si surge cualquier complicación laboral o la necesidad de comprar un artículo para el bebé podrán salir adelante sin problema.

Revisa tu seguro médico:

Tendrás que añadir al nuevo miembro a su póliza de seguro médico, así que tómate el tiempo ahora para revisarla, mientras que todo está en relativa calma. Si recibes cobertura por medio de tu trabajo, puedes descubrir cómo hacerlo al estar en contacto con recursos humanos, o hablando con tu proveedor de seguro.

También, ten presente que aún con seguro médico, podrías ser responsable de algunos gastos que corren por cuenta propia cuando se trata de partos y planes de cobertura familiares. Al revisar anticipadamente, tendrás más tiempo para hacer preguntas y comenzar a ahorrar.

Comparar siempre antes de comprar:

Un truco que es válido para todas las compras, pero muy en especial si se es padre es comparar muy bien los productos y sus costes antes de adquirir. A veces, las marcas con más nombre dan más confianza que otras menos conocidas y, como se trata de cuidar a un hijo, no se escatima en gastos. Pero es posible ayudarse de las comparativas que se realizan entre productos. Esto permitirá ahorrar mucho al comprar papillas, pañales, biberones, la sillita, etc. De esta forma se podrá ir a escoger sabiendo cuál tiene mejor relación calidad-precio.

Reutiliza:

Si ya tuviste un hijo, está la posibilidad de que puedas ocupar algunas de las cosas de tu primer embarazo en esta nueva etapa. Desde la cuna hasta las sillas de transporte y coche del bebé, pasando por los monitores para vigilar su sueño, todo puede ser reutilizado si se encuentra en buen estado. Además de ahorrar dinero, estarás colaborando con el medioambiente. Si es tu primer hijo, pregúntale a familiares y amigos si tienen cosas que pueden servirte para tu embarazo y primeros meses de vida de tu bebé.

Crea un fondo de emergencia:

La regla general para la mayoría de los fondos de ahorros de emergencia es ahorrar seis meses de gastos básicos. Sin embargo, cuando tienes un bebé, también debes tener en cuenta gastos adicionales, como los costos médicos inesperados y los pagos adicionales por el cuidado infantil. Agrega este dinero adicional a tu fondo de emergencia ahora para que no estés estresado cuando esos gastos adicionales surjan más tarde.

Comienza a crear un presupuesto familiar:

Las aplicaciones de celular para manejar el dinero son grandiosas para llevar un registro del dinero que entra y sale de tu cuenta. Una buena manera de hacer un presupuesto es seguir la regla 50/30/20: 50% de tu presupuesto debe ir a cosas esenciales, por ejemplo, pagar la renta o hipoteca, cuenta y comida; el 30% debe irse a otros gastos y el 20% debe ahorrarse. Si estás quedándote corto después de calcular cuánto ahorrar para un bebé, revisa qué cosas no esenciales podrías restar.