ARRANCA TU FIN DE SEMANA CON LO MEJOR DE NUESTRO GRAN COMPOSITOR CRIOLLO
Lima se ilumina, la guitarra llora y el cajón retumba. Cuando se trata de música criolla, pocos nombres despiertan tanto orgullo y emoción como el del maestro Augusto Polo Campos, el prolífico compositor ayacuchano que convirtió en himnos el alma, el amor y el sabor de ser peruano.
Con más de medio siglo de creación musical, Polo Campos se consolidó como uno de los más grandes exponentes de la música criolla y afroperuana del Perú. Autor de valses inmortales, marineras, polkas y canciones llenas de nostalgia y jarana, su pluma dio voz a los sentimientos más profundos del pueblo peruano: el desamor, el orgullo patrio, la alegría de vivir y la melancolía limeña.
Desde clásicos como Contigo Perú, Y se llama Perú, Cuando llora mi guitarra, Cariño malo, Regresa o Morena la flor de Lima, sus letras siguen sonando en peñas, quintas, reuniones familiares y celebraciones a lo largo y ancho del país.
En esta nota celebramos su legado recorriendo las letras de algunas de sus canciones más emblemáticas. Porque cada vez que suena un vals de Polo Campos, no hay más remedio que armar la jarana.
CARIÑO BONITO
Donde se duerme tus ojos chinitos
Cariño bonito por donde andarás
Siento que vienen tus pies chiquititos
Cariño bonito cuando volverás
Duele tu ausencia cuando estoy solito
Cariño bonito ven, ven te quiero más
Y si no sabes que te necesito
Pasa un ratito por mi soledad
Yo sé que al verme cantando solito
Cariño bonito tendrás que llorar
Yo sé que al verme cantando solito
Cariño bonito tendrás que llorar
Cariño, regresa a mi lado
Ven acá cariño, yo sé que me quieres
Cariño, cariño, tu amor no se muere
Ven acá cariño, no me has olvidado
Ya te extrañaré, tú me extrañarás
Te recordaré, me recordarás
Yo te buscaré, tú me buscarás
Yo te encontraré, tú me encontrarás
Te perdonaré, me perdonarás
Siempre te querré, siempre me querrás
Siempre te diré, siempre me dirás
Cariño, cariño, cariño
Cariño, cariño, cariño
Donde se duermen tus ojos chinitos
Cariño bonito por donde andarás
Cariño regresa a mi lado
Ven acá cariño, yo sé que me quieres
Cariño, cariño, tu amor no se muere
Ven acá cariño, no me has olvidado
Ya te extrañaré, tú me extrañarás
Te recordaré, me recordarás
Yo te buscaré, tú me buscarás
Yo te encontraré, tú me encontrarás
Te perdonaré, me perdonarás
Siempre te querré, siempre me querrás
Siempre te diré, siempre me dirás
CADA DOMINGO A LAS DOCE
Cuando tengas que partir
Quiero que sepas
Que estaré pensando en ti
Todos mis días
Vivirás en mi alegría y mi tristeza
Reinarás en el altar del alma mía
Al partir me dejarás tus agonías
Y en la casa que sin ti
Quedó muy triste
Nadie ocupará el lugar que tú tenías
Porque se murió mi amor cuando te fuiste
Y en la casa que sin ti
Quedó muy triste
Nadie ocupará el lugar que tú tenías
Porque se murió mi amor cuando te fuiste
Nadie ocupará el lugar que tú tenías
Porque se murió mi amor cuando te fuiste
Cada domingo a las doce saldré a la ventana
Para esperarte como antes después de la misa
Y en la esquina solitaria voy a ver a mi alma
Que espera tus pasos, buscando mis brazos y sin tu sonrisa
Se irá el Sol de la mañana te llorarán las campanas
Cada domingo a las doce después, después de la misa
Cada domingo a las doce saldré a la ventana
Para esperarte como antes después de la misa
Y en la esquina solitaria voy a ver a mi alma
Que espera tus pasos, buscando mis brazos y sin tu sonrisa
Se irá el Sol de la mañana, te llorarán las campanas
Cada domingo a las doce después, después de la misa
Cuando tengas que partir
REGRESA
Te estoy buscando, porque mis labios
Extrañan tus besos de fuego.
Te estoy llamando, y en mis palabras
Tan tristes mi voz es un ruego.
Te necesito, porque mi vida sin verte
No tiene sentido y van,
Y van por el mundo mis pasos perdidos,
Buscando el camino de tu comprensión.
Apiádate de mí, si tienes corazón,
Escucha en sus latidos la voz de mi dolor.
Pero regresa, para llenar el vacío
Que dejaste al irte, regresa, regresa,
Aunque sea para despedirte,
No dejes que muera sin decirte adiós
TU PERDICIÓN
En un rincón del arrabal la vi rogar
Y sus ojitos verde mar
Tenían huellas de llorar
Marchita flor que ya perdiera su color
Por un capricho del amor
Que la llevo a la perdición
Sola quedó desamparada y sin amor
Y solo Dios sabrá si tiene salvación
Y en un rincón del arrabal
Tendrá que estar su corazón
No puede amar
Ha de morir sin olvidar
Tan solo yo que la quería y la adoré
Al verla así también lloré
Como en la noche en que se fue
CARIÑO MALO
Hoy, después de nuestro adiós
Hoy vuelvo a verte, cariño malo
Y se ver por tu reír
Que aún no sabes cuánto he llorado
Soy sincera al confesar
Que aún te quiero, cariño malo
Sin embargo por tu error
Todo lo nuestro se ha terminado
Si tú nunca fuiste fiel
Y me fingiste aquel amor perverso
Ten respeto, por favor
Por mi cariño que aún no ha muerto




