A armar la jarana con Augusto Polo Campos

0
24
Óscar Avilés, Augusto Polo Campos y Arturo Zambo Cavero

ARRANCA TU FIN DE SEMANA CON LO MEJOR DE NUESTRO GRAN COMPOSITOR CRIOLLO

Lima se ilumina, la guitarra llora y el cajón retumba. Cuando se trata de música criolla, pocos nombres despiertan tanto orgullo y emoción como el del maestro Augusto Polo Campos, el prolífico compositor ayacuchano que convirtió en himnos el alma, el amor y el sabor de ser peruano.

Con más de medio siglo de creación musical, Polo Campos se consolidó como uno de los más grandes exponentes de la música criolla y afroperuana del Perú. Autor de valses inmortales, marineras, polkas y canciones llenas de nostalgia y jarana, su pluma dio voz a los sentimientos más profundos del pueblo peruano: el desamor, el orgullo patrio, la alegría de vivir y la melancolía limeña.

Desde clásicos como Contigo Perú, Y se llama Perú, Cuando llora mi guitarra, Cariño malo, Regresa o Morena la flor de Lima, sus letras siguen sonando en peñas, quintas, reuniones familiares y celebraciones a lo largo y ancho del país.

En esta nota celebramos su legado recorriendo las letras de algunas de sus canciones más emblemáticas. Porque cada vez que suena un vals de Polo Campos, no hay más remedio que armar la jarana.

 

CARIÑO BONITO

Donde se duerme tus ojos chinitos

Cariño bonito por donde andarás

Siento que vienen tus pies chiquititos

Cariño bonito cuando volverás

Duele tu ausencia cuando estoy solito

Cariño bonito ven, ven te quiero más

Y si no sabes que te necesito

Pasa un ratito por mi soledad

 

Yo sé que al verme cantando solito

Cariño bonito tendrás que llorar

Yo sé que al verme cantando solito

Cariño bonito tendrás que llorar

 

Cariño, regresa a mi lado

Ven acá cariño, yo sé que me quieres

Cariño, cariño, tu amor no se muere

Ven acá cariño, no me has olvidado

 

Ya te extrañaré, tú me extrañarás

Te recordaré, me recordarás

Yo te buscaré, tú me buscarás

Yo te encontraré, tú me encontrarás

 

Te perdonaré, me perdonarás

Siempre te querré, siempre me querrás

Siempre te diré, siempre me dirás

 

Cariño, cariño, cariño

Cariño, cariño, cariño

Donde se duermen tus ojos chinitos

Cariño bonito por donde andarás

 

Cariño regresa a mi lado

Ven acá cariño, yo sé que me quieres

Cariño, cariño, tu amor no se muere

Ven acá cariño, no me has olvidado

 

Ya te extrañaré, tú me extrañarás

Te recordaré, me recordarás

Yo te buscaré, tú me buscarás

Yo te encontraré, tú me encontrarás

 

Te perdonaré, me perdonarás

Siempre te querré, siempre me querrás

Siempre te diré, siempre me dirás

 

CADA DOMINGO A LAS DOCE

Cuando tengas que partir

Quiero que sepas

Que estaré pensando en ti

Todos mis días

 

Vivirás en mi alegría y mi tristeza

Reinarás en el altar del alma mía

Al partir me dejarás tus agonías

 

Y en la casa que sin ti

Quedó muy triste

Nadie ocupará el lugar que tú tenías

Porque se murió mi amor cuando te fuiste

 

Y en la casa que sin ti

Quedó muy triste

Nadie ocupará el lugar que tú tenías

Porque se murió mi amor cuando te fuiste

 

Nadie ocupará el lugar que tú tenías

Porque se murió mi amor cuando te fuiste

 

Cada domingo a las doce saldré a la ventana

Para esperarte como antes después de la misa

Y en la esquina solitaria voy a ver a mi alma

Que espera tus pasos, buscando mis brazos y sin tu sonrisa

Se irá el Sol de la mañana te llorarán las campanas

Cada domingo a las doce después, después de la misa

 

Cada domingo a las doce saldré a la ventana

Para esperarte como antes después de la misa

Y en la esquina solitaria voy a ver a mi alma

Que espera tus pasos, buscando mis brazos y sin tu sonrisa

Se irá el Sol de la mañana, te llorarán las campanas

Cada domingo a las doce después, después de la misa

 

Cuando tengas que partir

 

REGRESA

Te estoy buscando, porque mis labios

Extrañan tus besos de fuego.

 

Te estoy llamando, y en mis palabras

Tan tristes mi voz es un ruego.

 

Te necesito, porque mi vida sin verte

No tiene sentido y van,

Y van por el mundo mis pasos perdidos,

Buscando el camino de tu comprensión.

 

Apiádate de mí, si tienes corazón,

Escucha en sus latidos la voz de mi dolor.

 

Pero regresa, para llenar el vacío

Que dejaste al irte, regresa, regresa,

Aunque sea para despedirte,

No dejes que muera sin decirte adiós

 

TU PERDICIÓN

En un rincón del arrabal la vi rogar

Y sus ojitos verde mar

Tenían huellas de llorar

 

Marchita flor que ya perdiera su color

Por un capricho del amor

Que la llevo a la perdición

 

Sola quedó desamparada y sin amor

Y solo Dios sabrá si tiene salvación

 

Y en un rincón del arrabal

Tendrá que estar su corazón

No puede amar

Ha de morir sin olvidar

 

Tan solo yo que la quería y la adoré

Al verla así también lloré

Como en la noche en que se fue

 

CARIÑO MALO

Hoy, después de nuestro adiós

Hoy vuelvo a verte, cariño malo

Y se ver por tu reír

Que aún no sabes cuánto he llorado

 

Soy sincera al confesar

Que aún te quiero, cariño malo

Sin embargo por tu error

Todo lo nuestro se ha terminado

 

Si tú nunca fuiste fiel

Y me fingiste aquel amor perverso

Ten respeto, por favor

Por mi cariño que aún no ha muerto