Síntomas del trastorno bipolar

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El trastorno bipolar es una enfermedad mental crónica que afecta a los mecanismos que regulan el estado de ánimo. Se manifiesta en forma de episodios recurrentes que van desde la manía o hipomanía (alegría o euforia), hasta la depresión (tristeza, inhibición y, en algunos casos, ideas de muerte). Estas variaciones anímicas influyen de forma significativa en los aspectos sociales, familiares, académicos o laborales de la persona afectada.

Causas

Se desconoce la causa exacta que produce el trastorno bipolar, aunque se presenta con mayor frecuencia en personas que tienen familiares que padecen esta enfermedad. Todo parece indicar que esta enfermedad tiene un origen genético y biológico.

El sistema límbico, que es el conjunto de zonas del cerebro encargadas de regular las emociones (entre otras funciones), funciona de forma errónea en las personas con trastorno bipolar. Por esta razón, su estado de ánimo sufre bruscas alteraciones sin que necesariamente exista un motivo personal, laboral, familiar o social que lo justifique.

Ciertos neurotransmisores -sustancias químicas cuya principal función es la transmisión de información entre las neuronas- como la dopamina, la serotonina y la acetilcolina, juegan un papel crucial. En las fases maníacas (de euforia) existe un aumento de los niveles de dopamina, y en las depresivas, una disminución de la serotonina.

Síntomas

El patrón sintomático no es el mismo en todas las personas con trastorno bipolar. Cuando los síntomas ocurren juntos se denomina estado mixto; si por el contrario, los síntomas ocurren inmediatamente, uno después del otro, se denomina ciclo rápido.

La fase maníaca

La fase maníaca puede durar de días a meses puede incluir los siguientes síntomas:

  • Aumento de energía, pensamientos y habla rápido.
  • Negación de que existe algún problema.
  • Fácil distracción.
  • Escasa necesidad de dormir.
  • Abuso de drogas, como la cocaína y el alcohol.
  • Alta compulsión sexual.
  • Control deficiente del comportamiento.
  • Sentimientos excesivamente eufóricos.

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La fase depresiva

El estado de depresión contiene los consiguientes síntomas:

  • Tristeza o estar deprimido diariamente.
  • Problemas para concentrarse, recordar o tomar decisiones.
  • Pérdida de peso o, por el contrario, aumento de peso por el consumo elevado de alimentos.
  • Fatiga.
  • Baja autoestima.
  • Alejarse de amigos o actividades que disfrutaba.
  • Dificultad para conciliar el sueño o dormir demasiado.
  • Pensamientos de muerte o suicidio.
  • Sentimientos de culpabilidad.
  • Sentimientos de desesperanza o pesimismo.

Prevención

 El trastorno bipolar no se puede prevenir, no obstante hacer cambios de estilo de vida ayudará a controlar los ciclos de comportamiento. Evitar las drogas y el alcohol, rodearse de personas positivas, hacer ejercicio con regularidad y dormir lo suficiente son cruciales para evitar que los síntomas empeoren.

Los psiquiatras hacen hincapié en que la mejor forma de evitar las recaídas es tomar la medicación. Casi la mitad de las personas que tienen un trastorno bipolar no toman correctamente los fármacos prescritos por su médico, lo que facilita la aparición de nuevos episodios y un empeoramiento progresivo del curso de la enfermedad.

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Tratamientos

El tratamiento farmacológico y la terapia psicológica son los dos pilares terapéuticos ante el trastorno bipolar, pero existen también otras modalidades.

Tratamiento farmacológico

Se dispone de medicamentos que ayudan tanto a frenar las fases de euforia como a superar la fase de depresión. También hay sustancias que reducen la frecuencia e intensidad de las recaídas. Se emplean, principalmente, estabilizadores del estado de ánimo (como el litio), antipsicóticos, antidepresivos y medicamentos para la ansiedad.

Tratamiento psicológico

Permite afrontar con entereza las dificultades que comporta la enfermedad, aprender a reconocer los síntomas iniciales de una posible descompensación y a conocerse mejor. Diversos estudios señalan la eficacia de la terapia cognitivo-conductual y la psicoeducación del paciente y de la familia en el abordaje de los trastornos bipolares, pero no existe evidencia alguna de que otros enfoques, como el psicoanálisis, sean eficaces.

Terapia electroconvulsiva

La terapia electroconvulsiva (o electroshock) constituye una técnica segura y eficaz para tratar los casos más graves o que no responden al tratamiento convencional.

Pronóstico

La evolución de la enfermedad depende del seguimiento de la terapia. El pronósitico es generalmente bueno en quienes se adhieren correctamente al tratamiento prescrito por el psiquiatra, pero en caso de no cumplirlo es casi siempre siempre muy negativo, con constantes recaídas y graves consecuencias familiares, laborales y sociales.