Elegir espárragos y champiñones frescos garantiza mejor sabor y textura en tus platos. Aquí tienes una guía rápida basada en consejos de expertos:
- Cómo elegir Espárragos
Puntas cerradas: Busca espárragos con las puntas (yemas) compactas, cerradas y firmes. Si están abiertas o húmedas, ya no son frescos.
Tallos firmes y rectos: Los tallos deben ser turgentes y crujientes, no flexibles ni gomosos.
Base seca y color vibrante: El color debe ser uniforme y la base no debe estar seca o leñosa. Evita los que estén babosos o con manchas.
Grosor uniforme: Aunque el grosor no define la calidad, intenta que todos los del manojo tengan un tamaño similar para que se cocinen parejo.
- Cómo elegir Champiñones
Firmeza: Deben sentirse firmes al tacto, no esponjosos.
Sombrerillo cerrado: La parte inferior del sombrero (debajo de la «cabeza») debe estar cerrada o con las laminillas apenas visibles. Si las laminillas están muy oscuras y abiertas, significa que el champiñón es viejo.
Superficie limpia y seca: Busca champiñones con la superficie lisa, sin manchas oscuras y sin humedad excesiva.
Olor fresco: Deben tener un ligero olor a tierra fresca, nunca un olor rancio o agrio. En resumen: busca firmeza, color uniforme y puntas cerradas en espárragos, y firmeza y sequedad en los champiñones.
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