Conoce los errores comunes cuando empiezas a invertir

0
472
errores comunes cuando empiezas a invertir
errores comunes cuando empiezas a invertir

Uno los errores más comunes al comenzar a invertir es querer ver grandes e inmediatas ganancias, también depositar dinero en modas, sin antes orientarse sobre esos productos o herramientas; sin embargo, son impedimentos que se eliminan con información, el primer paso a dar antes de iniciarse en el mundo de las inversiones.

¡Cuidado! no tener un plan financiero definido podría traerte problemas

No tener un plan para retirar el dinero:

Si ahorras para tener dinero en el futuro (en general), no estás comprometido con ese fin. Y las probabilidades de que tires de tu colchón financiero son mucho más altas que si tus ahorros fuesen para la universidad de tus hijos, la casa de tus sueños o para simplemente empezar a invertir.

A estos se les conoce como objetivos o propósitos financieros. De alguna manera condicionan cuándo y cómo vas a necesitar tu dinero en un futuro. Cuando empiezas a invertir, deberías tener también una meta y un plazo para «rescatar» tu dinero del producto financiero.

Invertir “de golpe” en bolsa todo el dinero que tengas:

Ahora mismo, conviene ir haciendo aportaciones periódicas si estás invirtiendo en el mercado de valores. De esta manera, aunque la rentabilidad esperada sea menor, porque vas a tener el dinero invertido menos tiempos si lo inviertes todo de una, te vacuna contra que haya caídas en el mercado.

Leer también:

Círculos de calidad para la solución a los problemas de negocios

No centrarte en el largo plazo:

Las inversiones a largo plazo deberían concentrar una gran parte de tu cartera de inversión, es decir, de la inversión de tu ahorro. Aunque tenemos necesidades financieras a corto y medio plazo, como por ejemplo adquirir o reformar una vivienda, hacer un master o viajar, es en el largo plazo donde podemos sacar el máximo rendimiento a nuestros ahorros.

Las rentabilidades históricas de la renta variable en el largo plazo son significativamente superiores a la inflación. La volatilidad de la renta variable es elevada y puede llegar a registrar variaciones interanuales negativas, pero pueden soportar la volatilidad del corto plazo a cambio de mayores retornos futuros, por eso es un activo adecuado para inversiones a largo plazo.

Poner todo el dinero en un mismo fondo:

Hacer esto supone un riesgo altísimo, ya que dependemos de un único producto financiero. Lo mejor para no caer en esta trampa es diversificar nuestra cartera, distribuyendo nuestro capital en diferentes tipos de activos o productos que nos permitan protegernos frente a posibles caídas.

Consultar fuentes poco fiables o hacer caso de modas:

Otro error habitual es leer fuentes poco fiables, fiarnos de asesores financieros que no son tal o seguir recomendaciones de personas que no son expertas en la materia. A través de estos puntos de contacto podemos dejarnos guiar por modas en inversión o consejos para ganar “dinero rápido” que supondrán demasiado riesgo, incluso, la posibilidad de perderlo todo.

Dejarse guiar por las emociones y no tener una estrategia de inversión bien definida:

Sin duda, las emociones pueden ser uno de los mayores enemigos de un inversor, sobre todo si es principiante. Y es que es muy fácil dejarse llevar por el miedo en momentos de descensos en los mercados, o pecar de exceso de confianza ante ciertas inversiones de alto riesgo. Desde luego, esto puede ser la receta perfecta para el desastre.

No tener paciencia y buscar la gratificación instantánea:

Sin duda, la paciencia es una de las mayores virtudes de los mejores inversores de la historia. Y lo contrario también se cumple: ser impaciente es uno de los mayores errores que pueden cometerse al invertir. Por tanto, procura no tener una visión cortoplacista ni buscar beneficios inmediatos. Si vendes en cuanto tienes un pequeño beneficio o si no puedes soportar ni la más mínima pérdida, difícilmente podrás gestionar bien tus inversiones.

¿CUÁL ES LA MEJOR FORMA DE EVITAR ERRORES AL INVERTIR?

Efectivamente, la formación es una de las mejores formas de minimizar los errores al invertir. Cuanto más sepas, mejor invertirás tu dinero. Además, hay otros tres consejos básicos que pueden ayudarte en este sentido:

  • Adquiere experiencia poco a poco: a medida que vayas aprendiendo, deberías empezar a construir tu cartera, aunque tengas poco dinero disponible y no domines todas las herramientas. Al fin y al cabo, hacerlo por uno mismo es el mejor modo de aprender, siempre que se tomen las precauciones básicas.
  • Invierte el dinero que no vayas a necesitar en el corto o medio plazo: es imposible tener paciencia y controlar las emociones cuando uno arriesga el dinero que necesita para vivir. Por tanto, si no quieres cometer errores graves, nunca inviertas aquellos fondos de los que no puedas prescindir a medio plazo.
  • Ajústate a un nivel de riesgo adecuado para ti: tanto el importe que destines a invertir, como el tipo de activos que elijas y su adecuada diversificación, deberían estar en consonancia con el nivel de riesgo que estés dispuesto a asumir. Si no es así, revisa tu estrategia hasta que logres un equilibrio con el que te sientas realmente cómodo.