¿Qué hacer cuando estás a punto de romper tu dieta?

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Comida sana
Comida sana

Una cosa es que adquieras costumbres alimenticias que te ayudarán a mantener el peso perfecto y otra lapidarte con dietas milagrosas que te quitan algunos kilos por unos días y que recuperarás tan rápidamente como un abrir y cerrar de ojos.

Desarrolla una habitual rutina de ejercicios, evita las grasas y aliméntate sanamente

Para que no caigas en vicios inútiles o te quedes a mitad de camino, sigue estos consejos y combate a los principales factores que arruinan el “clímax” de una dieta juiciosa y equilibrada. Además, te brindamos una tabla de los amigos y enemigos de las dietas, de ti depende.

  • Todas las dietas sirven para todo el mundo: Falso. Antes de seguir al pié de la letra cualquier régimen, es necesario que conozcas el ritmo de tu organismo: qué alimentos asimilas adecuadamente y cuáles no.
  • Los días de hambre: Si  el hambre te agarra desprevenida y nada llene tu barriga, opta por los frutos secos, los quesos, el banano y el pan integral, de una u otra forma el hambre pasará.
  • Comer rápido: La digestión de una buena comida debe tener como tiempo mínimo de consumo, 30 minutos. Cuando comes rápido, ingieres más cantidad de comida para poder sentirte satisfecha. Disfrutar de cada bocado te hace sentir más llena más rápido.
  • Estrés: Los cambios de ánimo generan en ciertas personas ganas de comer o inapetencia total. Lo mejor es comer algo aunque no tengas hambre (puede ser una fruta, un té o un trozo de pan. Si el estrés sigue, focaliza tu energía saliendo a caminar, hablando con alguien o haciendo ejercicio.
  • No combinar los alimentos: Limitarse a comer solo un tipo de alimento saludable, hace que la digestión y eliminación de grasas sea más lenta. Combinar más de un alimento en las comidas grandes aumenta al máximo tus capacidades digestivas y de fragmentar los alimentos.

AMIGOS:

Agua.

• Sopas frías y caldos desgrasados de hortalizas, de pollo o de pescado.

• Hortalizas y vegetales de todo tipo.

• Carnes magras sin piel (pavo, conejo…).

• Pescado fresco (no envasado ni con salsas) y marisco.

• Fruta (cuidado, eso sí, con las más calóricas: plátano, uvas…)

• Tés e infusiones.

• Especias y hierbas aromáticas (ideales para dar sabor sin sumar calorías).

• Edulcorantes bajos en calorías.

• Lácteos desnatados (yogures, leche, quesos…).

 

ENEMIGOS:

  • Rebozados, fritos y precocinados.
  • Mantecas y margarinas.
  • Salchichas.
  • Patés.
  • Papas fritas.
  • Embutidos (chorizo, salchichón, salami…).
  • Salsas grasas: mayonesas…
  • Golosinas.
  • Helados.
  • Alcohol y refrescos azucarados.