¿Sabes brindar una reanimación cardiopulmonar?

0
262
reanimación cardiopulmonar
reanimación cardiopulmonar

CONOCE LO QUE DEBES HACER PARA SALVAR LA VIDA DE UNA PERSONA

¿Sabías que el cese de la circulación durante más de tres minutos, con la consiguiente interrupción de la llegada de sangre oxigenada a las células, puede provocar daño cerebral irreversible? Incluso, a partir de los cinco minutos puede producirse la muerte.

La parada cardiorrespiratoria es la interrupción brusca, inesperada y potencialmente reversible, de la respiración y de la circulación. La reanimación cardiopulmonar (R.C.P.) es un conjunto de maniobras estandarizadas de desarrollo secuencial, cuyo fin es sustituir primero y reinstaurar después, la respiración y la circulación espontánea. Aprender RCP puede salvar vidas.

Lo primero que debemos saber es que es mucho mejor hacer algo que no hacer nada en absoluto por temer que no tengamos conocimientos o habilidades al cien por cien. La diferencia entre hacer algo y no hacer nada podría salvarle la vida a alguien.

Si nos encontramos en una situación en la que vemos a alguien que ha perdido la conciencia, no se mueve ni parece respirar y tampoco responde a nuestros estímulos, deben seguirse los siguientes pasos para intentar reanimarle:

 

¿Cómo brindar RCP con el método de respiración boca a boca?

Es este el método más práctico de reanimación de emergencia para aquellas personas a quienes se les ha detenido la respiración debido a ahogamiento, envenenamiento por monóxido de carbono, choque eléctrico o por cualquier otra causa. Para aplicarlo debes seguir los siguientes pasos:

Abre la vía aérea con la maniobra “frente-mentón” hasta que el mentón quede “mirando” hacia arriba.

Asegúrate de que no haya obstáculos que puedan impedir la entrada de aire (dentadura postiza, residuos, alimentos, tierra, etc.).

Tapa la nariz, coloca la boca sobre la de la víctima, insuflar aire a sus pulmones, dos veces seguidas la primera vez. Observa si se le levanta el pecho.

Retira tu boca un par de segundos y comprueba si el aire es expulsado. Vuelve a insuflar aire cada 5 segundos. Contando 1001, 1002, 1003, 1004 y 1005, con lo cual se lograrán 12 respiraciones por minuto.

Si solo hay paro respiratorio se mantiene este ritmo, si además hay paro cardiaco se inicia el masaje cambiando la frecuencia respiratoria a 2 respiraciones cada 30 masajes.

 

¿Cómo hacer un masaje cardiaco en RCP?

Este masaje, alternado con la respiración artificial “boca a boca”, puede tener efectos sorprendentes, salvando muchas veces una vida que se da por perdida. Para realizar el masaje sigue estos pasos:

Coloca al paciente sobre una superficie plana y rígida boca arriba.

El socorrista se coloca a un lado del paciente aplicando el talón de una mano sobre el esternón. El talón de la otra mano se apoya sobre la anterior. Para estar realmente sobre el corazón la mano que se apoya sobre el esternón debe tener el dedo medio a la altura del pezón.

Entonces se comprime el tórax hacia abajo, haciendo que descienda tres o cuatro centímetros. Se deja un pequeño intervalo para que la pared toráxica se vuelva a expandir. Lo que se pretende con estos movimientos es comprimir el corazón sobre el esternón y la columna vertebral. Dicha compresión es suficiente para vaciar de sangre el corazón. El ritmo de compresiones será de unas 100 veces por minuto.

Recuerda, es necesario no desanimarse e insistir con el procedimiento el tiempo que haga falta. Es muy conveniente que otra persona le aplique al mismo tiempo la respiración boca a boca.

Le puede interesar:

Lunares de sangre: ¿Qué son y por qué salen?

¿Cuándo finalizar la maniobra RCP?

No se debe interrumpir la RCP hasta que la víctima inicie la respiración espontánea, lleguen los servicios de emergencia o en caso de agotamiento. Si, tras treinta minutos de reanimación, la persona no ha recuperado la circulación y la ventilación espontánea, también debe detenerse

Le puede interesar [¿Cómo usar eficientemente el ventilador ante la ola de calor?]

¿Cuándo no debe realizarse la RCP?

Si la muerte es evidente o consecuencia de la evolución de una enfermedad terminal, no debe practicarse la reanimación cardiopulmonar. Igualmente, no ha de llevarse a cabo si se tiene constancia de que han transcurrido más de diez minutos desde que tuvo lugar la parada cardiorrespiratoria, salvo que la haya producido un ahogamiento, una hipotermia o una intoxicación por barbitúricos.