Para hacer caramelos perfectos, los moldes de silicona de grado alimentario son la mejor opción debido a su flexibilidad y superficie antiadherente que permite desmoldar sin romper los dulces.
-Silicona: Soportan altas temperaturas, son flexibles y facilitan retirar caramelos duros o gomitas sin dañarlos.
-Policarbonato: Ideales para acabados profesionales y brillantes, aunque son rígidos.
-Plástico rígido blanco: Resistentes para altas temperaturas al trabajar con azúcar caliente
– Evita la cristalización: Añade unas gotas de jugo de limón o un poco de glucosa a la mezcla de agua y azúcar.
-Controla la temperatura: Lleva el caramelo entre 150°C y 160°C según el tono y consistencia que busques (plato, rubio u oscuro).
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