Cuando empezó el COVID-19, se pensaba prevenir la enfermedad mediante el confinamiento para evitar el contagio masivo, causando un futuro incierto en nuestras vidas. Esto ha causado una ansiedad generalizada cuyos índices no han hecho sino aumentar a lo largo de estos dos años, tal y como aprecian numerosos expertos en psicología.
Esta técnica resulta ideal para combatir el estrés causado por los dos años que venimos viviendo del COVID-19
Por lo tanto, encontrar el equilibrio en estos tiempos resulta mucho más sencillo si acudimos a la meditación guiada, que siempre fue una disciplina milenaria.
BENEFICIOS MENTALES
- Una nueva perspectiva sobre situaciones estresantes
- Maneras de afrontar tu estrés
- Aumento de autoconsciencia
- Concentrarte en el presente
- Reducir las emociones negativas
- Aumentar la imaginación y la creatividad
- Aumento de la paciencia y la tolerancia
BENEFICIOS FÍSICOS
La meditación también puede ser útil si tienes una enfermedad, especialmente una que se ve empeorada por el estrés. Considerando esto, algunos estudios sugieren que la meditación quizás ayude a ciertas personas a controlar síntomas de trastornos como:
- Ansiedad
- Asma
- Cáncer
- Dolor crónico
- Depresión
- Enfermedades cardíacas
- Presión arterial alta
- Síndrome del intestino irritable
- Problemas para dormir
- Dolores de cabeza por tensión
Asegúrate de consultar con tu proveedor de salud sobre las ventajas y las desventajas de la meditación si tienes cualquiera de estos trastornos u otros problemas de salud. En algunos casos, la meditación puede empeorar los síntomas asociados con ciertos trastornos físicos y mentales. La meditación no reemplaza los tratamientos médicos tradicionales.
TIPOS DE MEDITACIÓN
Meditación Vipassana:
Este tipo de meditación es una práctica budista tradicional que focaliza en la respiración y la forma en la que entra y sale el aire de nuestro cuerpo a través de la nariz.
Meditación zen:
Procedente de la palabra japonesa “zazen” (o meditación sentada), se diferencia de la vipassana en el simple hecho de que trabajamos la respiración a través de la zona abdominal y no de la nariz.
Meditación mindfulness:
La meditación mindfulness no deja de ser un derivado de la mencionada vipassana, si bien el aspecto que define a esta es la duración (más corta) y momentos de silencio (también más breves).
ELEMENTOS DE LA MEDITACIÓN
Concentrar la atención: ayuda a liberar tu mente del estrés y preocupaciones. Te puedes concentrar en cosas específicas o incluso la respiración.
Respiración relajada: Esta técnica implica respiración profunda y uniforme, usando el músculo diafragma para expandir los pulmones. El propósito es hacer la respiración más lenta, recibir más oxígeno, y reducir el uso de los músculos de los hombros, el cuello y la parte superior del pecho al respirar, para respirar con más eficiencia.
Un lugar tranquilo: Si eres principiante, practicar meditación será más fácil si estás en un lugar con pocas distracciones. Ya al tener más experiencia, quizás puedas meditar en cualquier lugar y más en situaciones de mucho estrés o con mucha gente.
Una posición cómoda: Es para poder aprovechar al máximo tu meditación. Conserva una buena postura durante la meditación.
Actitud abierta: Permite que los pensamientos pasen por la mente sin juzgarlos.
MANERAS DE PRACTICAR LA MEDITACIÓN
Respira profundamente: Concentra toda tu atención en la respiración. Concéntrate en lo que sientes y lo que oyes al inhalar y exhalar por la nariz. Respira profundamente y despacio.
Haz un escaneo de tu cuerpo: Concentra la atención en diferentes partes de tu cuerpo y ten en cuenta las sensaciones de tu cuerpo, ya sea dolor, tensión, calor, o relajación. Combina el escaneo del cuerpo con ejercicios de respiración e imagina inhalar y exhalar calor o relajamiento hacia partes de tu cuerpo y de ellas.
Repite un mantra: Puedes crear tu propio mantra, ya sea religioso o no. Ejemplos: la oración de Jesús o el mantra om.
Camina y medita: Cuando uses este método, reduce la velocidad al caminar así puedes concentrarte en cada movimiento de tus piernas o pies. No te concentres en un destino específico. Concéntrate en las piernas o los pies, repitiendo verbos de acción en tu mente, como ser “levanto”, “muevo”, y “bajo” al levantar el pie, mover la pierna hacia adelante, y bajar el pie al suelo.
Reza: La oración es el ejemplo de meditación más común y que más se practica. Existen oraciones orales y escritas en la mayoría de las tradiciones de fe. Puedes rezar con tus propias palabras o leer oraciones escritas por otros.
Lee y reflexiona: Muchas personas dicen que se benefician al leer poemas o textos sagrados, y luego tomarse un momento para reflexionar silenciosamente sobre su significado.




