Un total de 27 presos murieron tras ser ahorcados en una cárcel de Machala, en la provincia ecuatoriana de El Oro, fronteriza con Perú, confirmó el gubernamental Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y Adolescentes Infractores (Snai).
En un comunicado apuntó que «entre ellos (los reos) cometieron asfixia, lo que produjo muerte inmediata por suspensión».
Más tarde en esa misma cárcel murieron otros cuatro reos y 33 resultaron heridos, así como un agente policial, informó el Snai que, sin más detalles, atribuyó ese hecho a la «reorganización de los privados de libertad en la nueva cárcel de máxima seguridad».
La entidad encargada de las cárceles había informado en la mañana que en el suceso habían muerto cinco reos, pero luego rectificó.
Doce personas fueron halladas sin vida en tres cárceles de Ecuador, según confirmó entonces el Snai.
Seis hombres fueron encontrados en la Penitenciaría del Litoral, la cárcel más poblada y peligrosa de Ecuador, ubicada en la ciudad costera de Guayaquil; otros cuatro en la cárcel de Turi, de la andina Cuenca, y otros dos en la prisión de Esmeraldas, al norte del país.
En el caso de los presos de la Penitenciaría, el SNAI señaló que fueron «muertes naturales».




