¿Cómo saber si mi familiar sufre un estado depresivo?

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Adulto mayor
Adulto mayor

El problema comienza cuando nuestros mayores no envejecen de manera adaptada, y , además de verse obligados a adaptarse , empiezan a tener síntomas de alteraciones psicológicas, como pueden ser; miedo a un futuro que ellos podrían valorar como incierto, miedo a estar enfermos, a volverse dependientes… Pueden también comenzar a realizarse preguntas del tipo, ¿qué sería de mi si me ocurriera esto, o aquello? ¿Sería una carga para mis hijos y familiares? Y automáticamente podrían comenzar a sentirse desesperanzados, abatidos y angustiados por una vida que ellos creen que ya no podrían llevar.

Esto podría servirnos de alarma, ya que aquí es donde puede estar germinando un cuadro depresivo o de ansiedad. Algunos síntomas que pueden hacernos sospechar que nuestros mayores tienen algún tipo de alteración psicológica, que deberá ser diagnosticada por un médico, son estos:

– Pérdida de interés en actividades que antes le gustaban.
– Sentimiento de estar insatisfecho/a con la vida que tiene.
– Pérdida de energía.
– Preocupación sobre problemas de salud.
– Dificultad para concentrarse y tomar decisiones.
– Cambios en el patrón de alimentación.
– Alteraciones en el sueño y en los periodos de descanso.

La depresión en la tercera edad

A veces, ellos no verbalizarán estos pensamientos ni nos harán partícipes de sus sentimientos, por lo que conviene que estemos atentos a los puntos señalados, ya que tal y como mencionábamos anteriormente, pueden ser indicadores que podrían alertarnos para saber si nuestros mayores están comenzando un cuadro depresivo o de ansiedad.