CUIDADO: PROVOCA ANOMALÍAS CARDÍACAS HASTA MORTALES ABSCESOS CEREBRALES
La pérdida parcial o total de piezas dentales, conocida como edentulismo, es un trastorno que va más allá de la cuestión estética, puesto que puede alterar la forma de cerrar la boca o, incluso, afectar a la hora de masticar. El esmalte dental tiende a desgastarse con la edad, lo que provoca que la dentadura se torne vulnerable a daños y caries.
La pérdida de piezas dentales es la razón principal por la cual las personas de edad avanzada no mastican correctamente y por ello es posible que no ingieran suficientes nutrientes. Cuando las personas mayores pierden sus dientes, la porción del hueso de la mandíbula que los mantenía en su lugar retrocede gradualmente y no mantiene su altura anterior.
Con la edad aparece una ligera disminución en la producción de saliva, que puede verse aún más reducida por algunos medicamentos. La disminución de la producción de saliva causa sequedad de boca (xerostomía). Las encías pueden adelgazarse y comenzar a retroceder. La xerostomía y la retracción de las encías aumentan la probabilidad de caries. Algunos expertos también creen que la xerostomía puede provocar que el revestimiento del esófago sea más propenso a las lesiones.
ESTO ACABA CON SUS DIENTES MÁS RÁPIDO
La enfermedad periodontal constituye la principal causa de pérdida de las piezas dentales en adultos. La enfermedad destructiva de las encías y de las estructuras de soporte causada por la proliferación bacteriana durante largo tiempo. Tiene más posibilidades de aparecer en personas con mala higiene bucal, en fumadores y entre quienes sufren ciertos trastornos como diabetes mellitus, déficits nutricionales, leucemia o sida. Aunque son poco frecuentes, las infecciones dentales causadas por bacterias también pueden causar bolsas de pus (abscesos) en el cerebro, trombosis del seno cavernoso, fiebres sin explicación aparente y endocarditis en personas con anomalías cardíacas graves específicas.
¿CÓMO EVITAR SU CAÍDA?
La pérdida de dientes puede tener una causa congénita o adquirida y darse en personas de ambos sexos. Aunque no se ha demostrado una relación causal, el edentulismo suele coexistir con malas condiciones de salud. Los principales motivos del edentulismo parcial o total son:
- Mala higiene bucal.
- Caries.
- Enfermedad periodontal.
- Accidentes o traumatismos.
Por ello, la mejor manera de prevenir la pérdida de dientes es tener una buena higiene bucodental, con cepillado diario tres veces al día -dedicándole más tiempo antes de acostarse- o después de cada comida, complementado con el uso de la seda, los cepillos interdentales y/o el enjuague bucal. Además de visitar una vez al año al dentista, hay que acudir al odontólogo ante el inicio de cualquier problema.
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¿ES MEJOR UNA DENTADURA POSTRIZA?
Entre los tratamientos más utilizados para gestionar esta patología están los implantes dentales para sustituir a las piezas caídas y ocupar el espacio que ha quedado libre, evitando así el desarrollo de deformidades.
Puentes: son prótesis dentales fijas que se emplean para sustituir una o más piezas dentales para rellenar el hueco existente, que se unen a los dientes naturales o a implantes dentales vecinos.
Dentadura postiza: su uso puede mejorar el bienestar general y las funciones bucodentales de los pacientes edéntulos. Hay que tener en cuenta que este tipo de dispositivos alteran o limitan las opciones alimenticias de los pacientes, por lo que es posible que su ingesta nutricional se vea mermada o sea inferior a la del resto de la población. Por ello, deberá adaptarse la dieta a la nueva situación. ¡Disfruta tu día a día cuidando tus dientes!
¿Qué le sucede en sus encías si pierde un diente?
A rasgos generales, la pérdida de dientes va seguida de reabsorción progresiva y remodelación del hueso, el movimiento de los dientes colindantes con el que se ha caído hacia el hueco que ha dejado éste y un cierre -oclusión- diferente de la boca, con posible maloclusión entre los dientes superiores e inferiores. La movilidad del diente es el indicador principal de que se está produciendo una pérdida del hueso que sujeta el diente y que se trata de una situación en la que el diente puede desprenderse.
La remodelación del hueso para adaptarse a la falta de dientes pasa por tres fases: activación -a nivel de la superficie laminar ósea-, reabsorción -las células encargadas de la degradación, reabsorción y remodelación de huesos (osteoclastos) se adhieren a la superficie ósea- y formación -las células mesenquimales locales se diferencian en osteoblastos, se crea la matriz orgánica y comienza la mineralización, formándose hueso.
Todos estos cambios pueden llevar a alteraciones en el habla, a la hora de masticar la comida y en la articulación de la mandíbula, además de problemas estéticos, como envejecimiento precoz del rostro o mayor prominencia de la mandíbula inferior sobre el maxilar superior (pseudoprognatismo), entre otros muchos, incidiendo negativamente en la autoestima del afectado.
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