El juez Víctor Zúñiga aceptó el pedido, del fiscal José Domingo Pérez, de prisión preventiva contra la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, quien había recuperado su libertad luego de que el Tribunal Constitucional (TC) haya declarado como fundado el hábeas corpus que presentó su hermana Sachi Fujimori.
Juez dictaminó que hay riesgo de fuga y que no tiene arraigo laboral
Los tres requisitos para la prisión preventiva se cumplen. Para el magistrado existen graves y fundados elementos de convicción de la investigada con los delitos imputados, obstaculización de la justicia y la eventual pena, en una futura sentencia, supera los cuatro años.
En la resolución del pedido fiscal, Zúñiga indicó que hay una sospecha grave sobre que Keiko incurrió en los actos de ocultamiento y conversión del dinero ilícito de Odebrecht, que ingresó a Fuerza 2011, y que como presidenta del partido político conoció las transferencias.
Asimismo, el juez estableció que existe sospecha grave de que Keiko Fujimori coordinó los actos de obstrucción a la justicia, a través del Estudio Oré Guardía. Dicho estudio habría coaccionado a los testigos para que declaren ante la fiscalía haber aportado al partido, según las pesquisas.
En ese sentido, indicó que Keiko Fujimori no tiene arraigo laboral, por lo que se cumple otro presupuesto para su decisión.
El magistrado tomó en cuenta los testimonio de Jorge Barata, Marcelo Odebrecht, Jorge Yoshiyama, Rolando Reátegui, Antonieta Gutiérrez Rosati (extesorera), y colaboradores eficaces. En total, más de 60 personas declararon ante el fiscal Pérez.




