Mañana martes, el Tribunal Constitucional iniciarán el debate del proyecto de sentencia que declara infundada la contienda competencial contra la disolución del Legislativo.
Las deliberaciones debieron iniciarse el jueves pasado, pero a pedido de los jueces Ernesto Blume, Augusto Ferrero y José Luis Sardón se postergó hasta el 14 de enero. Argumentaron que por reglamento deben pasar siete días entre la entrega de una ponencia y su debate, aunque existen antecedentes que muestran que no siempre se ha hecho así.
Hasta hace tres días la propuesta de fallo entregado el lunes por el magistrado Carlos Ramos Núñez tenía los cuatro votos que necesita como mínimo. Además del suyo, habría tenido el respaldo de la presidenta del TC, Marianella Ledesma, así como de los tribunos Eloy Espinosa-Saldaña y Manuel Miranda. Aunque algunos de ellos elaborarían su propio fundamento.
Para el abogado constitucionalista Javier Bedoya Denegri, la ponencia de Carlos Ramos es “muy pobre”, y manifestó que el tribuno estaría “jalando argumentaciones y acomodándolas en función” del planteamiento de la posición del Ejecutivo.
“Ramos señala que la cuestión de confianza debe ser de manera expresa, mediante una votación, pero para este caso en particular, ‘podemos hacer una excepción’, tratando de acomodar finalmente, para darle sustento a la posición del Gobierno”, advirtió.




