Para mantener tus tuppers de vidrio en perfecto estado y libres de olores, lávalos con esponjas suaves para evitar rayones, protégelos con separadores al apilarlos, y evita cambios bruscos de temperatura (como meterlos al horno calientes si estaban congelados).
A continuación, tienes las mejores prácticas para cuidarlos:
Limpieza y cuidado diario
Lava sin abrasivos: Usa jabón suave y esponjas no abrasivas para no rayar la superficie. Si se rayan, se crean microsurcos que acumulan bacterias y olores.
Elimina manchas y olores: Si el vidrio absorbe el olor de algún alimento, déjalos a remojo con agua tibia y un chorro de vinagre blanco durante un par de horas antes de lavarlos de forma habitual.
Secado: Deja que se sequen por completo al aire libre antes de guardarlos para evitar la humedad y los malos olores.
Uso seguro frente a la temperatura
Evita el choque térmico: El vidrio puede estallar si pasa de temperaturas extremas a otras muy distintas.
Nunca metas un recipiente recién sacado del congelador en un horno caliente.
Cuidado al congelar: El líquido se expande al congelarse.
Nunca llenes el tupper hasta el borde si vas a meterlo en el congelador, deja un espacio libre para que el volumen pueda aumentar sin reventar el cristal.
Almacenamiento y organización
Evita golpes al apilar: Para que no se astillen ni se rayen unos con otros, coloca un trozo de papel absorbente o un paño reutilizable entre cada recipiente si decides apilarlos.
Organización eficiente: Guarda los recipientes de vidrio y las tapas por separado o apila los más grandes abajo y los pequeños encima para evitar que se caigan y ahorrar espacio.
Mantenimiento de las tapas y gomas
Limpieza de las juntas: Las gomas de silicona de las tapas acumulan humedad fácilmente. Retíralas de vez en cuando y lávalas con un cepillo pequeño para eliminar cualquier rastro de suciedad o posible hongo.
Secado de las gomas: Asegúrate de que las gomas estén totalmente secas antes de volver a colocarlas y cerrar el tupper.
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