Tal como señala el BCRP, los rezagos del impacto de las sequías de fines de 2022, el ciclón Yaku y el Niño de este año golpeó duramente el sector agro
El término «déficit hídrico», como lo define el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), se refiere a una disminución en el suministro de agua o a un aumento significativo, aunque temporal, de la demanda de este recurso. En el contexto económico, esta situación puede tener un impacto considerable, y uno de los sectores más vulnerables a sufrir las consecuencias de la escasez de agua es el sector agropecuario, que depende en gran medida del acceso a este recurso para llevar a cabo sus actividades productivas de manera efectiva.
Según el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED), se pronostica un riesgo de déficit hídrico para la temporada de lluvias 2023-2024, específicamente entre los meses de octubre y marzo, con mayor impacto en los departamentos de la sierra sur del Perú. Esto pone en riesgo a alrededor de 8.5 millones de personas que podrían enfrentar una alta o muy alta escasez de agua, siendo los departamentos más afectados Lima, Cusco y Puno.
Además, se estima que alrededor de 1.9 millones de hectáreas de cultivo estarían expuestas a un riesgo elevado, con el 70% de estas áreas en riesgo muy alto. Cusco, Puno y Huánuco serían los departamentos más afectados, con la totalidad de su superficie agrícola en situación de riesgo.
Datos clave
El período de sequías es motivo de preocupación no solo para los agricultores, sino también para los responsables de la formulación de políticas y, por supuesto, para las familias en general. La disminución en la producción de cultivos básicos como la papa, el arroz, el maíz amarillo, la quinua y otros, tiene un impacto directo en el aumento de los precios, lo que a su vez puede contribuir a la inflación.
Hasta agosto de este año, la inflación en el Perú se encuentra por encima del rango objetivo del 1% al 3% establecido por el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), alcanzando un 3.58%. Además, la inflación acumulada en los últimos doce meses, de septiembre de 2022 a agosto de 2023, fue del 5.79%. Estas cifras indican que la inflación está por encima de los niveles deseados, lo que puede tener implicaciones económicas significativas.
El BCRP ha señalado que el Fenómeno El Niño está retrasando la meta de inflación, postergándola hasta después del verano de 2024. Esto refleja la preocupación por el impacto prolongado que las condiciones climáticas adversas, como la sequía, pueden tener en la producción de alimentos y, por lo tanto, en los precios al consumidor.
Lamentablemente, el año 2023 se prevé como un período muy difícil para la agricultura peruana, siendo considerado «el peor en 26 años». El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) ha señalado que los efectos continuados de las sequías que afectaron al país a finales de 2022, el ciclón Yaku y el Fenómeno El Niño de este año han tenido un impacto severo en el sector agrícola. Como resultado, se proyecta una caída del sector agrícola en un 2%.
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