Reivindicación de la franja del 24°S al 23°S

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A las 07:00 del 14 de febrero de 1879 la fragata Blanco Encalada saludo a los buques chilenos Cochrane y O'Higgins, que se acercaban al puerto. Una hora después, desembarcó el primer contingente de tropas
A las 07:00 del 14 de febrero de 1879 la fragata Blanco Encalada saludo a los buques chilenos Cochrane y O'Higgins, que se acercaban al puerto. Una hora después, desembarcó el primer contingente de tropas

Guerra Perú – Chile

El 14 de febrero, a las 6:10 de la mañana arribaron a Antofagasta los buques chilenos Cochrane y O’Higgins, sumándose al Blanco Encalada que permanecía en el puerto desde el 26 de diciembre. A las 7:40 se desprendió del Cochrane una lancha que llevó al capitán José Manuel Borgoño en calidad de parlamentario ante las autoridades bolivianas. En el muelle ya lo esperaba el Cónsul de Chile en Antofagasta, Nicanor Zenteno, quien, días antes y secretamente, había recibido del Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alejandro Fierro, una comunicación fechada en Valparaíso el 12 de febrero y en ella le decía:

“En pocas horas más el litoral que nos pertenecía antes de 1866, será ocupado por fuerzas de mar y tierra de la república y V.S. asumirá el cargo de Gobernador Político y Civil de ese territorio. En el desempeño de estas delicadas funciones recomiendo a V.S., que no omita diligencia para que las personas e intereses de todos los habitantes de ese litoral sean respetados y garantidos, como sucede bajo el imperio de nuestras leyes, a fin de evitar reclamaciones de cualquier género que sean y, hacer, en cuanto sea posible, simpática nuestra administración aún a los mismos bolivianos allí residentes”

Alejandro Fierro, Ministro de RR.EE. de Chile

Borgoño y Zenteno se dirigieron a la Prefectura donde fueron recibidos por Severino Zapata, a quien entregaron una nota redactada por el coronel Emilio Sotomayor, jefe de las fuerzas de desembarco, que decía:

 

Antofagasta, febrero 14 de 1879

Señor Prefecto:

Considerando el Gobierno de Chile, considerando roto por parte de Bolivia el Tratado de 1874, me ordena tomar posesión con las fuerzas de mi mando del territorio comprendido en el grado 23. A fin de evitar todo accidente desgraciado espero que usted tomará todas las medidas necesarias para que nuestra posesión sea pacífica, contando usted con todas las garantías necesarias como asimismo sus connacionales. Dios guarde a usted.

Emilio Sotomayor, comandante de las Fuerzas Expedicionarias de Chile

 

Entregada la misiva, el capitán de Artillería de Marina don José Manuel Borgoño, retornó al Cochrane. A las 8:40 comenzó el desembarco de una Compañía del Regimiento de Artillería de Marina y una Compañía del Regimiento de Infantería Nº 1 “Buin”.

 

En forma simultánea a las maniobras de desembarco, soldados del Regimiento 2° de Línea transbordaron a la corbeta O’Higgins y al acorazado Blanco Encalada. El plan era que, mientras el Cochrane protegía el desembarco chileno en Antofagasta, la O’Higgins debería tomar posesión de Mejillones, el otro puerto al sur del paralelo 23°S.

 

El desembarco chileno en Antofagasta, se desarrolló sin contratiempos; los soldados chilenos llegaron a la playa sin ser molestados. Las tropas bolivianas, permanecieron en el local de la Prefectura del departamento de Cobija (también conocido como Lamar). Ya con la tropa desembarcada e incluso desembarcado el mismo coronel Sotomayor, recibió éste la respuesta del prefecto Severino Zapata, que decía:

 

“Mandado por mi gobierno a ocupar la Prefectura de este departamento solo podré salir a la fuerza. Puede usted emplear ésta, que encontrará ciudadanos bolivianos desarmados, pero dispuestos al sacrificio y al martirio. No hay fuerzas con que contrarrestar a tres buques blindados de Chile, pero no abandonaremos este puerto sino cuando se consume la invasión armada. Desde ahora y para cuando haya motivo, protesto a nombre de Bolivia y mi gobierno contra el incalificable atentado que se realiza. Dios guarde a usted.

 

Severino Zapata, Prefecto

Las órdenes dadas a Sotomayor eran: «la ocupación de los territorios comprendidos entre los paralelos 23 y 24, tenía que ser pacífica, dando a las autoridades bolivianas todas las facilidades para abandonarlo». Así se lo hizo saber al Prefecto boliviano. Se le hizo saber también a Zapata, que debía entregar las armas a la guarnición chilena desembarcada.

La guarnición boliviana de 35-40 hombres se retiró a Cobija. Severino Zapata y otras autoridades bolivianas se embarcaron dos días más tarde en el vapor Amazonas de la Pacific Steam Navegation Company.

Ese mismo día se ocupó también Mejillones por fuerzas llegadas con la corbeta O’Higgins comandada por Jorge Montt. También se envió por el ferrocarril existente fuerzas para ocupar Carmen Alto, en extremo este de la línea de ferrocarril y zona de extracción del salitre. Inmediatamente se envió desde Antofagasta al capitán Francisco Carvallo con setenta artilleros de Marina a ocupar Salar del Carmen y Caracoles.

Se debe tener presente que Bolivia declaró la guerra a Chile el 1 de marzo, en medio de la mediación peruana de José Antonio de Lavalle, y que hasta el final de la mediación existió la posibilidad de una salida diplomática a la crisis. Es decir, nada había ocurrido que significase una declaración de guerra, ni aun la misma declaración de guerra boliviana del 1 de marzo no era sino una declaración formal, pero no se había combatido hasta entonces. También, la franja del Litoral boliviano entre el paralelo 23°S y el Río Loa seguía bajo control boliviano, no era pretendida por Chile y separaba a Perú de la zona en disputa.