Siempre se dice que no existe el crimen perfecto, salvo que sea una película o una obra de ficción. Pues bien, este caso ocurrido en 1969 en Estados Unidos bien podría aplicar para ambos: cercano a un crimen perfecto y al guion ideal de una película.
La asesinaron de una sola puñalada y dos hombres salieron corriendo gritando lo sucedido, pero a ninguno se le encontró culpable
Betsy Aardsma era una estudiante de la universidad Penn State que fue asesinada en un pasillo de la biblioteca Pattee, en noviembre de 1969. Recibió una sola puñalada en el corazón y, unos minutos después, uno o dos hombres salieron de la biblioteca diciendo «alguien debería ayudar a esa chica». Aquellos hombres nunca fueron identificados, y tampoco se obtuvo nunca ninguna pista que apuntara a su asesino.
El caso de Aardsma se cuenta en un libro, ‘Murder in the stacks’, y en un documental ‘Betsy’, que aún no ha podido verse. Curiosamente, el mismo año de su muerte, 1969, fue el de los crímenes de la familia Manson y del asesino del Zodiaco, otro misterio que aún está sin resolver.
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LA HISTORIA
Nacida en Holland, Michigan el 11 de julio de 1947, Betsy Aardsma era la segunda hija de una familia conservadora con 4 hijos y los esposos Esther y Richar Aardsma. Desde muy joven, Betsy siempre se resistió a caer en el estereotipo de la época que buscaba que todas las chicas de clase media llegaran a una edad en la que se casaran, tuvieran hijos y conformaran una familia como objetivo final en la vida.
Su familia y amigos siempre la describieron como una chica artística, poética, brillante, valiente y empática. En su adolescencia asistió a la escuela Holland High School, y, caracterizada por ser siempre una chica muy aplicada en todas las áreas, Betsy se graduó con honores. Posteriormente, Decidió asistir a Universidad de Michigan para estudiar Artes e inglés.
Fue durante esta etapa que conoció a quien marcaría en gran medida el destino que le aguardaba, David L. Wright, quien fue su novio hasta el momento del asesinato. Al graduarse de sus estudios en Artes e inglés, Betsy decidió ingresar a la Universidad Estatal de Pensilvania ya que su novio, David, iría allí a estudiar medicina en el Centro Médico Penton State Milton S. Hershey.
APUÑALADA EN LA BIBLIOTECA
En la tarde del 28 de noviembre de 1969 en la Biblioteca Pattee de la universidad se llevó a cabo el homicidio.
Ese día Betsy se colocó un vestido rojo (algo que resultaría vital en el caso) y, en la tarde, fue con su amiga Sharon a la biblioteca a buscar unos libros de inglés para una investigación que estaba realizando. Una vez allí, tomaron caminos separados, Betsy bajó a la oficina del bibliotecario y luego se dirigió al segundo piso de la biblioteca.
Allí, en una biblioteca semi-vacía (pues era de gran tamaño) Betsy fue apuñalada en su seno izquierdo con lo que los investigadores describieron como un “cuchillo para cazar”, debido a esto, su arteria pulmonar ventrículo derecho pulmonar fueron perforados, lo que llevo a su muerte unos 10 minutos después.
Betsy no gritó en ningún momento y, según el análisis forense posterior, tampoco tenía heridas que indicaran que se había resistido. Esto llevó a la teoría de que, o bien conocía a su asesino y no esperaba el ataque, o bien fue tomada por detrás por sorpresa.
TESTIGOS Y PRUEBAS
De 15 a 25 minutos tardó la primera persona en ver a Betsy después de ser apuñalada, sin embargo, y como pasó con otros estudiantes que la vieron también, el hecho que estuviera debajo de una pila de libros y que llevara puesto su vestido rojo imposibilitaron a todos ver la sangre proveniente de su herida.
Algunos de los testigos aseguraron ver a un hombre huyendo justo después del ataque (algo que cuesta creer ya que se dieron cuenta del mismo hasta 25 minutos después), y por si no fuera lo suficientemente extraño, también afirmaron que esta persona, mientras comenzaba a huir, se detuvo por un momento y dijo: “alguien mejor ayude a esa chica”.
SOSPECHOSOS DEL ASESINATO DE BETSY AARDSMA
David L. Wright
En cuanto a los principales sospechosos, en primera instancia se investigó, obviamente, a su novio David, puesto que la tendencia muestra que los conflictos en relaciones amorosas pueden tener un desenlace de este estilo.
Según sus declaraciones, David vio por última vez a Betsy el 27 de noviembre, un día antes del asesinato. Dijo que después de disfrutar el Día de Acción de Gracias junto a unos amigos de la escuela de medicina la llevó a la parada de bus para que regresara a su universidad a terminar con una investigación de inglés que estaba trabajando.
Dijo también que, aunque no estaban comprometidos, y contrario a algunos rumores, su relación marchaba bastante bien e incluso iba a proponerle matrimonio para las navidades de ese año (un mes después).
Richard Haefner
Es quien hasta la fecha se mantiene como el principal sospechoso, pero nunca ha podido probarse algo contra él. Richard también asistía a la universidad junto a Betsy y se tiene información de que eran amigos o habían tenido algunas citas (lo que implicaría una posible infidelidad en caso de ser verdad).
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En todo caso, Betsy le había comentado a su familia y amigos que hace tiempo había dejado de verlo puesto que él se había vuelto aterrador. Richard se había visto envuelto en varios casos de acoso sexual y las personas solían describirlo como alguien violento y altamente temperamental.
Como se mencionó antes, se cometieron varios errores que contaminaron la escena del crimen debido a que el área de la misma nunca se aseguró. Es por esto que a día de hoy el caso no ha sido resuelto.




