El cuerpo humano requiere de nutrientes como grasas, carbohidratos, proteínas, vitaminas y minerales para obtener energía, fortalecer los músculos, regular las funciones corporales y reparar tejidos. La desnutrición es una condición que sucede cuando el cuerpo no obtiene suficientes nutrientes de los alimentos que ingiere para conseguir funcionar correctamente. Esto conduce al deterioro progresivo, físico y mental del paciente.
Conoce la causa y efectos y también cuándo acudir al médico
CAUSAS Y FACTORES
Las causas de la desnutrición pueden parecer sencillas: la escasez de alimentos o una dieta carente de nutrientes. En realidad, la desnutrición es causada a menudo por una combinación de problemas físicos, sociales y psicológicos. Por ejemplo:
- Cambios normales relacionados con la edad: Los cambios en el gusto, el olfato y el apetito generalmente disminuyen con la edad, lo que hace más difícil disfrutar de la comida y mantener hábitos alimenticios regulares.
- Enfermedad: La inflamación relacionada con las enfermedades y las enfermedades pueden contribuir a la disminución del apetito y a los cambios en la forma en que el cuerpo procesa los nutrientes.
- Deterioro de la capacidad de comer: La dificultad para masticar o tragar, la mala salud dental o la capacidad limitada para manipular vajilla pueden contribuir a la desnutrición.
- Demencia: Los problemas de conducta o de memoria a causa de la enfermedad de Alzheimer o de una demencia relacionada pueden hacer que te olvides de comer, de no comprar comestibles u otros hábitos alimenticios irregulares.
- Acceso limitado a los alimentos: Los adultos con movimiento limitado pueden no tener acceso a los alimentos o a los tipos de alimentos adecuados.
SIGNOS DE ALARMA
La desnutrición se puede tratar de forma eficaz y su control es esencial para mejorar el pronóstico de muchas de las patologías que afectan al paciente mayor. El propio interesado o quienes lo cuiden deben prestar atención a las siguientes señales de alerta:
- Disminución de la ingesta en el último mes.
- Pérdida de peso no intencionada en los últimos meses.
- Pérdida de masa muscular. Una forma de apreciarla es observar si tiene los brazos o las pantorrillas más delgados.
- Pérdida de fuerza en el músculo. Intentar ver si tiene menos fuerza para agarrar o levantar algo de peso.
- Mayor cansancio al realizar actividades de la vida diaria como caminar o levantarse de la silla.
- Tendencia a toser o atragantarse al comer o beber.
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PREVENCIÓN
Como cuidador o hijo adulto de un adulto mayor, puedes tomar medidas para monitorear la salud nutricional, vigilar la pérdida de peso y abordar los factores de riesgo de desnutrición. Considera lo siguiente:
- Monitorea el peso: Ayuda al adulto mayor a que controle su peso en casa. Mantén un registro semanal. Los cambios en la forma en que queda la ropa también pueden indicar pérdida de peso.
- Ayuda con los planes de comidas: Ayuda a planear comidas saludables o prepara las comidas con anticipación. Ayuda a preparar una lista de compras o a comprar juntos. Ayuda con las opciones de compra que ahorran dinero.
- Convierte las comidas en eventos sociales: Pasa de visita durante la hora de comer o invita al adulto mayor a comer a tu casa ocasionalmente. Sal para comer a un restaurante con descuentos para personas mayores. Fomenta la participación en programas sociales donde los miembros de la comunidad puedan comer juntos.
- Fomenta la actividad física regular: El ejercicio diario, aunque sea liviano, puede estimular el apetito y fortalecer los huesos y los músculos.
TRATAMIENTO
Muchos mayores consumen gran cantidad de fármacos. Es importante que el médico revise qué medicación toma el afectado porque a veces hay algún medicamento que es la causa de que deje de comer. Además, se deberá procurar que la persona tome menos de cinco medicamentos a la vez.
En cuanto a la toma de suplementos nutricionales, nunca debe hacerse sin la indicación de un profesional cualificado. El uso de suplementos orales solo está indicado en casos de riesgo alto de desnutrición, así como para el tratamiento de la desnutrición establecida.
Como en toda intervención dietética, el ejercicio físico también constituye una pieza clave frente a la desnutrición. Su práctica ayudará a mitigar la pérdida de fuerza muscular, por lo que se recomiendan, sobre todo, ejercicios de fuerza y de resistencia. También pueden ser útiles los de flexibilidad y equilibrio.
MEJORAR LA NUTRICIÓN
- Alimentos ricos en nutrientes: Planifica las comidas con alimentos ricos en nutrientes que incluyan una variedad de frutas y vegetales frescas, cereales integrales, pescado y carnes sin grasa.
- Plantas aromáticas y especias. Usa plantas aromáticas y especias para agregar sabor a las comidas y mejorar el interés en comer. Experimenta para encontrar favoritos.
- Colaciones saludables. Planea colaciones ricas en nutrientes entre comidas con frutas, vegetales o productos lácteos bajos en grasa.
- Suplementos nutricionales. Usa bebidas nutritivas suplementarias para ayudar con la ingesta de calorías. Agrega claras de huevo o suero en polvo a las comidas para aumentar las proteínas sin añadir grasas saturadas.




