El papa Francisco rezó el Ángelus dominical en la capilla de su residencia en el Vaticano y no se asomó al balcón del Palacio Apostólico en la plaza San Pedro, como de costumbre, por la gripe que padece y que le llevó a cancelar su agenda del sábado.
“Hoy (ayer) no puedo mirar por la ventana porque tengo este problema de inflamación pulmonar, y leyendo la reflexión estará Monseñor Paolo Braida que las conoce bien porque es él quien las hace y siempre las hace tan bien. Muchas gracias por su presencia”, dijo Francisco en una retransmisión en directo.
Posteriormente, dio el relevo de la palabra a Braida, quien leyó las reflexiones que acompañan al rezo. El pontífice sí recitó el Ángelus, aunque con alguna dificultad.
Leer también [Taiwán acoge con satisfacción apoyo de Biden a la paz a través del Estrecho]
Cabe precisar que el Vaticano anunció el sábado que la agenda prevista de ese día para el pontífice fue cancelada debido a que se encontraba en un “ligero estado gripal”.
Después, Francisco se sometió a un TAC para descartar riesgo de complicaciones pulmonares en el hospital Gemelli Isola de Roma: “La prueba dio resultado negativo y el Papa regresó a Casa Santa Marta”, informó el Vaticano.




