‘Papa cholo’ asumió oficialmente como máximo líder del Vaticano
El Papa León XIV comenzó formalmente su reinado ayer domingo con un mensaje de humildad y cercanía, llamando a la unidad y prometiendo preservar la herencia de la Iglesia Católica y no gobernar como “un autócrata”.
Después de un primer viaje en Papamóvil, a través de una multitud estimada de hasta 200.000 personas en la Plaza de San Pedro y las calles aledañas, León XIV fue instalado oficialmente como el 267º pontífice de la Iglesia Católica Romana en una misa al aire libre.
El sumo pontífice presidió la Santa Misa de inicio de su ministerio petrino en la Plaza de San Pedro repleta de fieles y autoridades civiles y religiosas. Antes de la ceremonia.
La solemne ceremonia comenzó dentro de la Basílica Vaticana, con una oración ante la tumba del Apóstol San Pedro, junto con los patriarcas de las iglesias orientales. Desde allí, el Evangeliario, el Palio y el Anillo del Pescador fueron llevados en procesión hasta el altar en el atrio de la Plaza de San Pedro, mientras el coro entonaba la Letanía de Todos los Santos.
RECIBIÓ INSIGNIAS EPISCOPALES

Tras la proclamación del evangelio, cardenales de las tres órdenes (diáconos, presbíteros y obispos) se acercaron a León XIV para la entrega de las insignias episcopales “petrinas”. Fue el cardenal Mario Zenari, quien le impuso el Palio y el cardenal Luis Antonio Tagle le entregó el Anillo del Pescador.
La ceremonia continuó con el rito simbólico de la “obediencia”, rendido al Papa por doce representantes de todas las categorías del Pueblo de Dios, provenientes de varias partes del mundo, entre ellos, el cardenal brasileño Jaime Spengler.
Leer también [Gato es usado para ingresar drogas a cárcel en Costa Rica]
RECHAZA PROPAGANDA RELIGIOSA
En su homilía —un momento clave en el servicio para que el nuevo papa señale sus prioridades—, León XIV dijo que en la Iglesia católica no hay lugar para la “propaganda religiosa” o los juegos de poder, y en su lugar hizo un llamado a la unidad.
León XIV también condenó un sistema económico que explota “los recursos de la Tierra y margina a los más pobres”.
El pontífice replicó la humildad de Francisco, al decir que no fue elegido para el papel de jefe de la Iglesia católica por méritos propios y que, en cambio, lo asume como “un hermano, que desea ser servidor de su fe y de su alegría”.
Al final de la misa, León XIV pidió una “paz justa y duradera” en Ucrania y ofreció oraciones por Gaza, donde “niños, familias, ancianos y supervivientes están reducidos al hambre”.




