La trágica historia de la “loca” del Muelle de San Blas

0
112
La trágica historia de la loca del Muelle de San Blas
La trágica historia de la loca del Muelle de San Blas

En la lista los éxitos musicales más escuchados de 1997 -entre ellos, Enamorado por primera vez, de Enrique Iglesias, Por debajo de la mesa, de Luis Miguel y Hubo alguien, de Marc Anthony– destacó una nostálgica balada que aún emociona hasta a los más apáticos.

Rebeca Méndez perdió su juventud y su deseo de vivir tras esperar al amor de su vida en este muelle

Y es que, En el muelle de San Blas, del popular grupo mexicano Maná, no sólo cuenta con una pegadiza melodía romántica, sino que narra la historia de una mujer que enloqueció de amor y perdió su juventud “en un muelle, esperando”.

Pero, ¿quién es este personaje? ¿Existió realmente? De acuerdo con la leyenda, la (alguna vez) cantante Rebeca Méndez Jiménez, una señora con graves problemas mentales, quedó vestida de novia, aguardando un amor que se habría llevado el mar. Hoy es su hija, Blanca Leticia Suárez Méndez, quien se encarga de limpiar el nombre de su madre y asegurar que no estaba loca, sino solamente… enamorada del amor.

Rebeca Méndez Jiménez
Rebeca Méndez Jiménez

Ella despidió su amor. Él partió en un barco en el muelle de San Blas. Él juro que volvería y, empapada en llanto, ella juró que esperaría. Miles de lunas pasaron y siempre estaba en el muelle, esperando“. Así comienza En el muelle de San Blas, la historia de Rebeca Méndez que Fher Olvera, líder de Maná, se encargó de contar al mundo, hace ya 22 años.

NO TODO FUE EXACTPO

Pero el relato del cantante -quien también dio renombre a la ciudad, ubicada en el estado mexicano de Nayarit- no fue del todo exacto. “Mucho se habló sobre mi madre. Lamentablemente, casi todo lo que se dice es mentira. Y, por respeto a ella es necesario que se sepa la verdad de los hechos“, comentó su hija, al portal argentino Infobae. Porque, de acuerdo con su relato, su madre no esperaba exactamente a un marinero que la había dejado desolada. Al contrario, la otrora artista esperaba a alguien, cuyo nombre nunca se atrevió a revelar. “Le pregunté quién era el amor que esperaba y respondió: ‘Es un misterio que me llevaré a la tumba'”, reveló Blanca Suárez.

Según la hija, la historia de su progenitora comenzó en Guadalajara, lugar donde creció e incluso logró hacerse conocida, gracias a sus dotes vocales. Pero Rebeca no habría podido disfrutar de su fama, debido a que la vida derribó sus sueños con crueldad. “(Durante el comienzo de su carrera) Quedó embarazada de mí y no la dejaron casarse con mi padre.

loca del Muelle de San BlasLa violencia con la que la alejaron de ese hombre fue desesperante. Incluso, para protegerlo, la familia de él lo envío al extranjero y eso llevó a mi madre a la locura”, confesó Rebeca. Pese a ello, la mujer volvió a enamorarse e incluso tuvo dos hijos más. Sin embargo, y aun cuando comenzó a vestirse de novia con el afán de llegar al altar, el destino otra vez no permitió que cumpliese su sueño. “Se quería casar, pero ese hombre ya estaba casado. La primera vez que ella se vistió de novia, le costó el manicomio. Le quitaron su herencia y sus niños, a quienes enviaron a Italia“, afirmó su hija.

GOLPE DE SUERTE

Pero un golpe de suerte (o de naturaleza), salvó a Rebeca de las paredes del psiquiátrico. Un sismo magnitud 8.1 golpeó México y ella logró huir de su cárcel. “Tras el temblor, mi mamá escapó del manicomio y comenzó a deambular por las calles buscándonos”, afirmó Blanca, en relación a cómo Rebeca llegó a habituar el muelle de San Blas.

La gente estaba intrigada por saber quién era esa mujer que no paraba de fumar. Comenzaron a llamarla ‘la chica de humo’ y no sólo por el cigarrillo, sino porque era como si se ‘esfumara’ del lugar“. Aun así, y todavía sumida en la desolación, Méndez volvió a enamorarse y disfrutar de la compañía de un hombre, que -esta vez- era varios años menor que ella. No obstante, ningún “pero” podía detenerla. Estaba segura de haber encontrado la felicidad y, por supuesto, de haber obtenido una nueva oportunidad para casarse. Aunque, otra vez, la mala suerte decidió atacarla: su amor murió en un accidente.

Leer también [Puno: Manifestantes torturan y queman vivo a policía]

De esa manera, Rebeca siguió frecuentando el muelle, viviendo de la venta muñecas de tela. Allí, de acuerdo con el mito, habría conocido (sólo de vista) a Fher Olvera y éste habría decidido inmortalizar el cuento más desolador que le contaran jamás. Aunque, de acuerdo con los medios locales, Rebeca sí llegó a conocer la canción y se emocionaba cuando la escuchaba. A pesar de ello, Olvera y Rebeca nunca más se volvieron a ver. Aunque, en pleno San Blas, una escultura rememora el encuentro.

Una especie de homenaje a Méndez, quien murió a los 63 años, en 2012, y en los brazos de su primogénita, a quien siempre había buscado. “Yo vivía muy lejos y una tía me llevó para que escuchara las historias que contaban de ella. Desde ese momento, mi mami nunca paró de decirme que, finalmente, yo fui el más grande sus amores”, explicó su hija para clarificar la verdad sobre la historia… Pero pareciese que los fans siguen prefiriendo la romántica versión de Maná.