Luego de la sentencia que se le dictara a Guillermo Bermejo por afiliación terrorista, lo que está aún no está completamente definido es el futuro de su escaño en el Congreso, el cual podría ser “perdido” y quedar desierto. Se trataría de un escenario sin precedentes.
A nivel del Congreso, con base en los antecedentes de legisladores que fueron sentenciados a prisión mientras ejercían funciones, el trámite ‘regular’ sería que la Mesa Directiva declare la vacancia de su escaño y notifique al Jurado Nacional de Elecciones para que este convoque a su accesitario o reemplazo en el cargo.
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Sin embargo, esto no pasaría debido al artículo 15-A del reglamento del Congreso, vigente desde el 2015. Allí se establece que, si un legislador es “condenado mediante sentencia judicial firme” por los delitos de narcotráfico, terrorismo, trata de personas o lavado de activos provenientes de los anteriores, no aplica para él el reemplazo por un accesitario.




