Comer pasta que sobró para tener beneficios de salud puede sonar a mito, pero la ciencia detrás de este truco es bastante interesante. Enfriar o refrigerar carbohidratos como los frijoles, las legumbres, el arroz o las papas cambia su composición química creando nuevos enlaces de almidón resistente. Después de refrigerar, tu cuerpo no absorbe el carbohidrato de la misma manera que lo haría con arroz recién hecho, mejora la carga glucémica y la respuesta de insulina.
El beneficio de comer almidones resistentes es que se convierten en un tipo de fibra cuando se enfrían o refrigeran. La fibra no es digerible para los humanos, pero alimenta la microflora saludable en tu intestino, ayuda a mantener la regularidad y se asocia con un menor riesgo de cáncer. Además, es buena para el corazón.
Desde el punto de vista cardiovascular, las dietas altas en fibra ayudan a mejorar la presión arterial, reducir los triglicéridos y disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
¿La traducción? Sin una mayor carga glucémica ni un pico de insulina, tu cuerpo tiene menos probabilidad de almacenar esos carbohidratos como grasa, lo cual es una gran ventaja si estás cuidando tu peso
Truco de cocina saludable: Enfría el arroz, las papas o la pasta cocida en el refrigerador durante la noche antes de comer o recalentar.
Por qué funciona: El proceso de enfriamiento transforma la estructura del almidón en almidón resistente, un tipo de fibra saludable.
Qué logra: Apoya la salud intestinal, reduce el impacto de la comida en el azúcar en sangre y mejora la sensibilidad a la insulina.
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