Para saber si un huevo está fresco, sumérgelo en un vaso con agua fría: si se hunde rápidamente y queda en posición horizontal, es muy fresco. Si se hunde, pero queda de pie o inclinado, es menos fresco pero apto para consumo. Si flota, debe desecharse.

Trucos clave para la frescura:
La prueba del agua: La forma más fiable. Los huevos viejos flotan porque su cámara de aire interior aumenta con el tiempo.
Inspección al romper:
-Huevo Fresco: La yema es firme, elevada y centrada. La clara es densa y viscosa.
-Huevo Viejo: La yema es plana y se rompe fácilmente; la clara es líquida y se desparrama.
-Sonido: Agitar el huevo cerca del oído. Si no suena, es fresco; si se escucha un chapoteo, el contenido se ha reducido y es viejo.
-Olor: Un huevo en mal estado desprende un olor fétido inconfundible al romperse.
Es recomendable consumir los huevos dentro de las 3-4 semanas posteriores a la puesta.

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