Lo primero es no gastar más de lo que puedas pagar
Lo primero que deberás tener siempre presente es que una tarjeta de crédito no es dinero extra, se trata de una herramienta para poder financiar tus hábitos de consumo, como la compra de ciertos productos o servicios en establecimientos que permitan esta forma de pago.
Es fundamental que antes de solicitar tu primera tarjeta de crédito te dieras la oportunidad de conocer todos los beneficios que esta te brinda, y no se trata del límite de crédito, sino de los descuentos, promociones, meses sin intereses, alianzas con ciertos comercios dependiendo del banco, facilidad de compra por Internet, seguridad personal al no cargar en todo momento con efectivo y los diferentes seguros, como de compra o viajes, entre otros. Cada uno de estos beneficios debe adaptarse a tus hábitos de consumo y así puedas tener un mayor control sobre tus compras, decidiendo si te conviene utilizarla o no.
ALGUNOS CONSEJOS
Procura realizar pagos directos:
Pagar en cuotas es tentador porque uno cree que el gasto “no se siente cuando se paga progresivamente” pero, al final no es muy rentable. Recuerda que, a más cuotas en el pago de tu compra, más intereses pagarás. Así que lo recomendable es que, en la mayoría de casos, uses la tarjeta de crédito para pagos “directos” sin cuotas, es decir que pagues en su totalidad a fin de mes.
No hay problema en usar la tarjeta de crédito para gastos pequeños, siempre que lleves un adecuado control de los gastos y pagues el total a fin de mes. Recuerda que en la Banca Móvil y la Banca por Internet puedes simular las cuotas que te tocaría pagar.
Revise con frecuencia los cargos a su tarjeta de crédito:
Es una buena idea dar seguimiento a sus compras con tarjeta de crédito. La mayoría de los bancos ofrece el servicio de banca en línea y aplicaciones móviles con características para ayudarle a manejar su tarjeta de crédito. Puede tener acceso a sus transacciones en tiempo real en vez de tener que esperar a que llegue un estado de cuenta mensual impreso.
También puede establecer alertas que le notifiquen sobre cargos sospechosos, cuando se esté acercando a su límite de crédito y cuando sea el momento de pagar su factura. Además, si pierde su tarjeta u observa una transacción dudosa, puede reportarlo rápidamente.
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Mantenga sus gastos bajo control:
Los prestamistas quieren asegurarse de que no gaste más de lo que puede pagar. Una regla general para establecer un historial de crédito sólido es no gastar más del 30 por ciento de su límite de crédito. Si normalmente usa su tarjeta para pagar compras que no están dentro de su presupuesto, es posible que use todo su crédito disponible de manera repentina. Use su tarjeta para compras planificadas, dese tiempo para buscar las mejores ofertas y, antes de hacer la compra, asegúrese de tener un plan para pagarla.
Aprovecha los beneficios de tu Tarjeta de crédito:
Muchas personas reciben su primera tarjeta de crédito y no revisan con cuidado toda la información adjunta que viene con ella. Te sorprenderá saber que la mayoría de tarjetas de crédito tienen muchos beneficios para ti, como descuentos para acceder a productos o servicios en distintos establecimientos afiliados, la acumulación de puntos para canjearlos por productos y servicios, e incluso promociones específicas para clientes.
Por otro lado, tener una tarjeta de crédito es bastante práctico si no te gusta andar con mucho dinero en el bolsillo. Es perfecto para los viajeros porque, en la mayoría de casos, puedes habilitar tu tarjeta de crédito para usarla en diversas partes del mundo.
Elige la tarjeta que más te convenga:
En primer lugar, elige una tarjeta de crédito que se adapte perfectamente a tus necesidades, no a tus aspiraciones de límite de crédito. Esto reduce en gran medida el riesgo de encontrarse endeudado más allá de tu capacidad de pago.
Se trata de hacer una elección acertada en función de tus ingresos, el número de personas a tu cargo, tus hábitos de consumo, etc. Asimismo, infórmate bien sobre las tasas de interés y condiciones de uso que imponen las diferentes tarjetas.
Revisa las tasas de interés:
Los intereses de las tarjetas de crédito pueden estar entre los más altos, pero definitivamente hay diferencias entre ellas, por lo que es ideal que verifiques las alternativas. Ten en mente al menos tres y evalúa qué ofrece cada una. Esto será crucial para el momento de diferir tus compras en cierto número de cuotas, pues ahí es cuando empezarás a generar intereses. Por otro lado, si estás completamente seguro de ser un cliente totalero, que paga todo en una sola cuota, la tasa de interés no es lo primordial.
Pregunta por la membresía:
Las tarjetas suelen incluir cobros anuales de membresía, es decir, un pago adicional una vez al año por usarla, pero en algunos casos esto puede ser eliminado bajo algunas condiciones como utilizarla todos los meses, consumir ciertas cantidades, etc. Consulta con cuidado acerca de esto, ya que los cobros pueden llegar a ser bastante altos.
Evita el uso excesivo de la tarjeta de crédito:
La tarjeta de crédito no debe ser usada para todo tipo de compras, sólo para aquellas que realmente necesites y no cuentes con efectivo para realizarla en el momento. Por eso, realiza un planeamiento antes de hacer la compra y evita las compras impulsivas.
Evita retirar dinero con la tarjeta de crédito:
Los intereses por retirar dinero con la tarjeta de crédito son más altos que un préstamo personal. Busca siempre tener un ahorro provisional en caso de emergencias para evitar tener que recurrir a la tarjeta de crédito.
No es necesario tener tantas tarjetas de crédito:
Los bancos en algunos casos llegarán a enviarte tarjetas de crédito pre aprobadas listas para ser usadas; sin embargo, evita tener más de 1 tarjeta de crédito porque podrías caer en la trampa de endeudarte con una y usar la otra para obtener un préstamo y pagar la primera. Esto es algo muy común e implica ingresar a un círculo vicioso que siempre termina mal.




