Aunque correr está muy de moda, muchos profesionales de la salud prefieren que caminemos, sobre todo si no gozamos de una condición física excelente. Caminar exige menos a las articulaciones, pero si se hace a buen ritmo produce todos los beneficios de una actividad aeróbica. Y no te hace falta un equipo especial, aparte de un buen calzado. Para cada desplazamiento que debas realizar, valora si puedes hacerlo caminando en lugar de utilizar un medio de transporte.
Lograrás pérdida de peso y fortalecimiento de los músculos
BENEFICIOS
Pérdida de peso y fortalecimiento de los músculos:
Caminar es una forma de ejercicio que puede ayudarte a quemar grasa y bajar de peso, mientras también mejoras tu condición física y la fuerza y resistencia de tus músculos. La ventaja es que puede ser un ejercicio leve, o lo puedes volver más intenso al hacerlo en terrenos con colinas e inclinación, o agregando esas pesas que se colocan alrededor de las muñecas y tobillos para que sea un poco más pesado.
Mejoras tu sistema inmune:
Todos pueden beneficiarse de trabajar en su sistema inmune, ya que es lo que ayuda al cuerpo a combatir todo tipo de enfermedades, y a evitar que cosas como la gripe y los resfriados duren demasiado tiempo.
Salir a caminar temprano también ayuda en esta área, además de que puede ayudar a reducir el riesgo de padecer enfermedades como la diabetes y las enfermedades cardiacas. Por otro lado, también es un buen antídoto para quienes pasan gran parte del día sentados frente a una computadora.
Es un ejercicio para prácticamente toda la población:
Uno de los beneficios de caminar todos los días que más me gusta es su accesibilidad para todo tipo de personas. Hay personas que por su situación económica no pueden permitirse un gimnasio, mientras que, en otras, sus problemas de rodilla, les impide practicar la carrera a pie. Caminar es un ejercicio universal y hasta las personas de más edad pueden practicarlo y solo conseguirán beneficios.
Fortalece el corazón:
Caminar al menos 30 minutos, cinco días a la semana, puede reducir el riesgo de padecer una enfermedad coronaria en aproximadamente un 19%. Y el riesgo puede reducirse aún más cuando se aumenta la duración o la distancia que se camina al día.
Mejora tu estado de ánimo:
Caminar puede ayudar a tu salud mental. Los estudios demuestran que puede ayudar a reducir la ansiedad, la depresión y el estado de ánimo negativo. También puede aumentar la autoestima y reducir los síntomas de aislamiento social. Para experimentar estos beneficios, intenta hacer 30 minutos de caminata rápida u otro ejercicio de intensidad moderada tres días a la semana. También puedes dividirlo en tres paseos de 10 minutos.
Disminuye el colesterol y los triglicéridos:
Salir a caminar contribuye a bajar los niveles de colesterol, triglicéridos y aumenta la proporción de proteína HDL sobre la LDL. Además, por el efecto que tiene sobre la pérdida de peso ayuda a mejorar la acción de los fármacos destinados a reducir el exceso de colesterol.
Aumenta la liberación de serotonina:
La serotonina es un neurotransmisor fundamental para la regulación de la conducta social, las emociones, el estado de ánimo y algunas funciones fisiológicas como el sueño, la alimentación y la contracción muscular.
El déficit de esta hormona está relacionado con algunos trastornos mentales como la depresión y los trastornos de la conducta alimentaria. La exposición a la luz solar y la práctica de actividad física aumentan la producción de serotonina. Esto supone un mejor estado de ánimo y un menor riesgo de depresión y deterioro cognitivo.
CAMINAR COMO RUTINA
- Establece un horario ideal, uno que sea más conveniente para ti y que no interfiera con tu sueño, descanso o actividades regulares.
- Establece un lugar ideal que sea a la vez atractivo y de fácil acceso para ti.
- Elige ropa y zapatos cómodos. Cuanto más cómodo estés, más probabilidades tendrás de dar paseos largos.
- Elige una/un acompañante altamente motivado/a y comprometido/a o únete a un grupo de caminantes en tu comunidad. Sí existe tal cosa como una presión saludable por parte de tus compañeras/os al hacer ejercicio.
- Mezcla esfuerzos intensivos de vez en cuando en tu caminata. Puedes sacar el máximo partido a tus paseos añadiendo unos minutos de intensidad extra a tu ritmo.
- Monitorea tus pasos. Usar un podómetro para contar tus pasos o usar un GPS para rastrear tus kilómetros puede ser una gran estrategia para realizar un seguimiento de tu progreso y un registro de sus metas logradas.
- Reconoce y celebra tu progreso. Siéntete orgulloso de lo que logras para mantenerte motivado e ir por más.
- Predispón tu mente para el éxito. Puedes lograrlo, incluso si se trata de unos pocos pasos a la vez. Solo continúa.
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