Karol Paredes, confirmó que se llevaron a cabo blindajes a congresistas implicados en graves denuncias, como los casos de los ‘mochasueldos’ y ‘Los Niños’. Esto durante su gestión como presidenta de la Comisión de Ética Parlamentaria.
Congresista Karol Paredes, rompe el silencio y confirma prácticas polémicas durante su gestión en la Comisión de Ética
Paredes admitió que el famoso ‘blindaje’ se concretó para proteger a parlamentarios cuestionados éticamente, evitando sanciones adecuadas para sus conductas. Defendió la propuesta de suspensión de 120 días que la Comisión de Ética presentó para los referidos casos, pero lamentó que en el Pleno del Congreso se hayan modificado las penas por amonestaciones públicas y días multa.
La acciopopulista aseguró que la Comisión de Ética actuó de manera coherente con sus propuestas de sanción, pero reconoció que al final, cada congresista es responsable de su voto.
Entre los casos de blindaje mencionados, destacan los de los ‘mochasueldos’ y ‘Los Niños’. Varios parlamentarios acusados de apropiarse de remuneraciones de trabajadores de sus despachos, como Rosio Torres, Magaly Ruíz, Katy Ugarte y Heydi Juárez, fueron blindados por la Comisión de Ética a pesar de las pruebas en su contra. Las congresistas Torres, Ruíz y Juárez lograron evitar la sanción de 120 días de suspensión gracias a una cuestión previa planteada por la congresista Nelcy Heidinger.
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En su entrevista con RPP, Karol Paredes afirmó que «nuestro accionar ha tenido mucha relación con lo que nosotros llamamos el famoso ‘blindaje’. Estamos tapando casos o problemas que se deberían haber sancionado». Esta revelación pone en evidencia la falta de transparencia y responsabilidad de algunos congresistas frente a las denuncias de corrupción y malas prácticas.
El blindaje parlamentario ha sido objeto de críticas y ha generado un gran descontento en la ciudadanía, que espera que los representantes del Congreso actúen con integridad y honestidad en sus funciones. La utilización de artimañas y maniobras políticas para proteger a parlamentarios cuestionados socava la confianza en el sistema político y daña la imagen de la institución legislativa.




