Cómo cambia la sexualidad en la vida del adulto mayor

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sexualidad en la vida del adulto mayor
sexualidad en la vida del adulto mayor

SI YA ESTÁS EN LE TERCERA EDAD, ESTO ES LO QUE DEBERÁS ASUMIR EN TU INTIMIDAD

El problema sexual es uno de los más complejos de la vida humana hasta el punto de que, a veces se opta por no resolverlo con razones y dejar que cada caso encuentre su solución espontánea.

Estamos muy conscientes de la importancia que tiene la salud sexual, tanto en lo mental como en lo físico, para nuestra sensación de bienestar y nuestra capacidad de participar en los dos aspectos más importantes y significativos de la vida humana: ser capaz de trabajar y de amar. Esto es, qué podemos prever cuando nuestros cuerpos alcancen la madurez biológica y qué esperamos cuando debemos enfrentarnos en sentido emocional con estos cambios.

En efecto, el proceso de envejecimiento da lugar a una mayor fragilidad orgánica, a un aumento de la vulnerabilidad frente a las enfermedades y en general a cualquier tipo de agresión.

Además, el proceso de envejecer se caracteriza por ser la única edad que no introduce a otro ciclo de la vida y por ser el momento más dramático de la existencia: la etapa de las pérdidas y de los temores. Pérdidas de todo tipo que se producen en esta etapa de la vida: del papel productivo, de la capacidad laboral, posibilidad de perder la pareja, los amigos, los hijos, disminución de eficiencia física y de la independencia psicológica.

Temores: temor a la soledad, al aislamiento, a la incomprensión, a la falta de recursos económicos, a la discapacidad, a la fragilidad, a la dependencia.

A esto se suma que en esta etapa se experimentan sentimientos contradictorios frente a la sexualidad y los temas relacionados con ésta evocan actitudes y reacciones muy distintas.

 

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¿QUÉ CAMBIOS OCURREN?

Dentro de los factores implicados en las modificaciones del patrón sexual y en el cese de la actividad sexual es indudable que el proceso de envejecimiento juega un papel importante. Con el envejecimiento fisiológico se producen una serie de cambios anatómicos en los órganos sexuales del adulto mayor, que se acompañan de modificaciones funcionales en las distintas fases del ciclo sexual.

-Cambios en el hombre

La duración e intensidad de su ciclo sexual cambia incluso en ausencia de factores patológicos.

Fase de excitación: el anciano necesita más minutos que el joven para lograr la erección y esta es menos firme además, se reduce la respuesta visual y táctil respecto a los jóvenes.

Fase de plateau o meseta: es más larga por disminución de la fuerza del músculo cremaster con disminución de la elevación testicular.

Fase de orgasmo: es más corta y con un menor volumen de líquido seminal.

Fase de resolución: la pérdida del volumen peneano es más rápida y el período refractario está alargado.

-Cambios en la mujer

Todas las fases del ciclo se mantienen, pero con una intensidad menor.

Fase de excitación: la fase de expansión y lubricación de la vagina está más alargada.

Fase de plateau: la elevación del útero está disminuida; la duración y la intensidad a la estimulación sexual para lograr un orgasmo está aumentada.

Fase de orgasmo: las contracciones musculares para el orgasmo existen, pero disminuidas en número e intensidad, pudiendo haber contracciones dolorosas.

Fase de resolución: está más alargada que en las jóvenes y presentan una reducción de la capacidad de multiorgasmo

Factores hormonales.

La testosterona juega un papel secundario en la reducción de la capacidad sexual, siendo mucho más importante las vías monoaminérgicas del sistema nervioso central las que al estar alteradas en el envejecimiento serán menos sensibilizadas por los andrógenos.

Estos cambios deben ser bien conocidos por los propios adultos mayores, evitándose así una interpretación errónea de los mismos que pueda repercutir negativamente sobre la actividad sexual de este grupo. Este conocimiento permitirá una mejor adaptación a los cambios fisiológicos del proceso de envejecimiento y la adaptación de la actividad sexual de la pareja de adulto mayor a dichos cambios permite una sexualidad más completa, positiva y gratificante.

COMPORTAMIENTO SEXUAL EN LA VEJEZ

Los cambios fisiológicos, anatómicos y funcionales, en los órganos sexuales, no condicionan obligadamente el cese de la actividad sexual, sino que exigen una adaptación del comportamiento sexual a su nuevo funcionamiento, evitándose así frustraciones y situaciones de ansiedad ante las siguientes relaciones sexuales, que podrían llevar al cese innecesario de la actividad sexual.

Está demostrado que el sexo y la sexualidad juegan un papel importante en el envejecimiento saludable y pleno; sin embargo, las personas ancianas tienen una conducta sexual heterogénea en relación a sus apetitos e intereses. Además de los factores previamente mencionados que afectan la conducta sexual en el anciano (envejecimiento fisiológico, patología crónica, efectos secundarios de medicamentos) se suman los factores sociales que inciden fuertemente en la actividad sexual en la edad adulta.

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