Una investigación exclusiva de Reuters reveló que la Armada de China moviliza, desde su época de verano (de junio a agosto), una flota de buques civiles con el objetivo de doblegar fuerzas y ensayar técnicas para tomar Taiwán.
A partir de datos de seguimiento e imágenes satelitales, la agencia de comunicación comprobó que la nación de Xi Jinping tiene planes concretos para invadir suelo taiwanés.
Las maniobras chinas forman parte de una presión militar que comenzó en 2025. China ha realizado frecuentes incursiones aéreas y despliegues navales alrededor de la isla como una forma de exigir que Taiwán se unifique, a pesar de que el gobierno taiwanés se considera un territorio soberano y democrático que defiende su autonomía y libertad.
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Mientras la atención internacional se centra en los portaaviones o cazas chinos, la verdadera transformación militar podría estar ocurriendo lejos del radar: en los muelles comerciales, las rutas civiles y las bodegas de cargueros ordinarios, reconvertidos en herramientas estratégicas de una nueva forma de guerra marítima.




