El anuncio de la disolución del Congreso de la República ha motivado a que las principales calles del Centro de Lima sean cerradas para garantizar seguridad.
Rejas que impiden ahora el tránsito por centros de negocio como el Jirón de la Unión y la avenida Abancay han perjudicado a los comerciantes, dueños de negocios y también grandes empresas, quienes han registrado una importante baja en sus ingresos.
La calle del Damero de Pizarro que antes recibía 1 millón de personas por día ahora solo llega a las 300 mil personas según precisó Mas’ad Abu Shaybeh, miembro de la Asociación de Comerciantes del Jirón de la Unión, para el diario Gestión
Las calles con más baja en sus ingresos hasta la fecha, asegura, han sido las cuadras 4 y 5, siendo los pequeños locales exclusivamente concentrados en el Centro de Lima, los más perjudicados.




