El Vaticano informó el último domingo que el papa sigue “estable”, no tiene fiebre y no ha necesitado ventilación mecánica no invasiva en las últimas horas, aunque su cuadro clínico sigue siendo “complejo” y su pronóstico “reservado” tras 17 días ingresado en el hospital Gemelli de Roma.
Según el comunicado difundido por la Santa Sede, “las condiciones clínicas del Santo Padre se han mantenido estables también en el día de hoy (domingo)”.
A pesar de que el pronóstico se mantiene reservado, el Vaticano ha informado de que el Papa “participó en la Santa Misa, junto a quienes en estos días de hospitalización se ocupan de él, luego alternó el descanso con la oración”.
Leer también [Siete peruanos mueren en choque de buses en Bolivia]
No ha experimentado otras crisis respiratorias broncoespasmo como la del viernes, y el sábado no presentaba fiebre ni leucocitosis (aumento de los glóbulos blancos en sangre). Estos dos factores indican que no hay signos de infección, a pesar de que el broncoespasmo le haya causado la aspiración de vómito, lo cual podría haber dejado algunas trazas biológicas susceptibles de generar una infección.




