Adulto mayor: sepa cómo prevenir la inflamación articular

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inflamación articular.
inflamación articular.

La artritis es una inflamación a nivel articular. De esta forma, se produce destrucción, inestabilidad y deformidad de la articulación y, como consecuencia, incapacidad funcional para la realización de tareas cotidianas. La artritis puede presentarse a cualquier edad, desde la infancia a la edad adulta.

Qué hacer cuando se presenta la incapacidad funcional para la realización de las tareas cotidianas

Cuando la artritis afecta a una sola articulación, se denomina monoartritis. Si se afectan 2 o 3 articulaciones, se conoce como oligoartritis, y si se afectan 4 o más articulaciones, poliartritis.

Si la aparición de la inflamación ha sido brusca y reciente, se habla de artritis aguda; en caso de que los síntomas persistan más de 3 meses, se habla de artritis crónica.

SÍNTOMAS

  • Dolor
  • Rigidez
  • Hinchazón
  • Enrojecimiento
  • Disminución de la amplitud del movimiento

FACTORES DE RIESGO

  • Antecedentes familiares: Algunos tipos de artritis son hereditarios, por lo que es probable que contraigas artritis si tus padres o hermanos tienen este trastorno. Tus genes pueden hacerte más vulnerable a los factores ambientales que pueden desencadenar artritis.
  • La edad: El riesgo de muchos tipos de artritis, entre ellos la artrosis, la artritis reumatoide y la gota, aumenta con la edad.
  • El sexo: Las mujeres son más propensas que los hombres a desarrollar artritis reumatoide, mientras que la mayoría de las personas que tienen gota, otro tipo de artritis, son hombres.
  • Lesión articular previa: Las personas que se han lesionado una articulación, tal vez mientras hacían deporte, con el tiempo tienen más probabilidades de contraer artritis en esa articulación.
  • Obesidad: El peso extra fuerza las articulaciones, en especial las rodillas, caderas y columna. Las personas con obesidad tienen un mayor riesgo de desarrollar artritis.

TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN

El tratamiento para la artritis se centra en aliviar los síntomas y mejorar el funcionamiento de las articulaciones. Posiblemente necesites probar distintos tratamientos o combinaciones de estos antes de encontrar lo que funcione mejor para ti.

Medicamentos:

  • Analgésicos: Ayudan a reducir el dolor, pero no tienen ningún efecto sobre la inflamación. Una opción de venta libre incluye el paracetamol. Para el dolor más intenso, se pueden recetar opiáceos, como tramadol, oxicodona o hidrocodona. Los opiáceos actúan sobre el sistema nervioso central para aliviar el dolor, pero por largo tiempo podría adquirir el hábito y tener dependencia mental o física.
  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroides: Reducen tanto el dolor como la inflamación. Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides de venta libre incluyen ibuprofeno y naproxeno. Algunos tipos de medicamentos antiinflamatorios no esteroides solo están disponibles con receta médica.
  • Contrairritantes: Algunas variedades de cremas y ungüentos contienen mentol o capsaicina, el componente de los pimientos picantes. Frotar estas preparaciones en la piel sobre la articulación que duele podría interferir en la transmisión de las señales de dolor de la articulación.
  • Medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad: Usados para tratar la artritis reumatoide, demoran o detienen el ataque del sistema inmunitario a las articulaciones. Los ejemplos incluyen metotrexato e hidroxicloroquina.
  • Modificadores de la respuesta biológica: Generalmente utilizados en combinación con los medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad, son medicamentos manipulados genéticamente que captan varias moléculas de proteína que afectan la respuesta inmunitaria.
  • Corticosteroides: Esta clase de medicamentos, que incluye prednisona y cortisona, reduce la inflamación y suprime el sistema inmunitario. Los corticosteroides se pueden tomar por vía oral o se pueden inyectar directamente en la articulación dolorosa.

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