Tratamientos para el sarcoma

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Sarcoma
Sarcoma

Los sarcomas son un grupo de cánceres poco frecuentes que tienen su origen en las células del tejido conjuntivo, también conocido como conectivo o de sostén. Este tejido forma la estructura del cuerpo humano y de sus órganos y puede adoptar distintas cualidades, según el tipo de células que lo formen: grasa, músculo, vasos sanguíneos, cartílagos, tendones y huesos, entre otros.

Los sarcomas se dividen principalmente en sarcomas de esqueleto (el más común es el osteosarcoma), y los sarcomas de las partes blandas.

Estos tumores pueden manifestarse en cualquier parte del cuerpo: piernas, brazos, tronco, cabeza, cavidad abdominal, órganos internos…

Se caracterizan por su gran variedad: se han descrito más de 150 tipos distintos. En cuanto a su prevalencia, se calcula que representan, aproximadamente, el 1% de todos los cánceres. Aunque pueden aparecer en cualquier edad, muchos de los afectados son adolescentes, adultos jóvenes o niños.

CAUSAS

Las causas de los sarcomas de partes blandas se desconocen. Además, la mayoría de los casos que diagnostican no están asociados a ningún factor de riesgo conocido de tipo genético o relacionado con el estilo de vida. Por lo tanto, son esporádicos.

Únicamente en un porcentaje muy bajo de estos tumores se han hallado hay ciertos factores de riesgo:

  • Presencia de enfermedades raras hereditarias: especialmente, la neurofibromatosis y la enfermedad de Von Recklinghausen, que están vinculadas con algunos tipos de sarcomas.
  • Pacientes que han recibido radioterapia años atrás tienen más riesgo de desarrollar sarcomas. En estos casos el cáncer suele ser muy resistente al tratamiento.

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SÍNTOMAS

Se puede sospechar de la aparición de un sarcoma ante una masa de tejido que sea palpable. No obstante, estos tumores están a menudo situados profundamente y pueden no ser fácilmente palpables.

Inicialmente, estos bultos no suelen generar dolor en el paciente y pueden crecer de forma muy rápida. Sin embargo, cuando los tumores aumentan de tamaño el dolor puede manifestarse, ya que la masa hará presión sobre los músculos y las terminaciones nerviosas y, en algunos casos, puede llegar a comprimir los órganos que rodean la zona afectada.

Si la masa se encuentra en el interior del abdomen, el paciente puede estar asintomático hasta que el tumor ha crecido notablemente.

PREVENCIÓN

El desconocimiento de las causas y los factores de riesgo lleva a que, al menos en la actualidad no exista ninguna medida que pueda prevenir la aparición de los sarcomas.

No obstante, dado que se ha observado que las personas con enfermedades raras como la neurofibromatosis, el síndrome de Gardner, el síndrome de Werner, el síndrome de Li-Fraumeni y la esclerosis tuberosa tienen más riesgo de desarrollar este tipo de tumor, los especialistas recomiendan que se realicen exámenes periódicos.

TRATAMIENTOS

Debido a que se trata de una enfermedad con una baja incidencia, la heterogeneidad y la complejidad terapéutica, los expertos recomiendan que los pacientes reciban el tratamiento en centros multidisciplinares que tengan una amplia experiencia en este tipo de tumores.

Sarcoma localizado

Cuando el sarcoma no presenta metástasis, las opciones terapéuticas son:

  • Cirugía: Es la principal opción. El especialista debe conseguir extirpar el tumor con tejido sano alrededor para garantizar unos márgenes de resección libres de células tumorales.
  • Radioterapia y quimioterapia: Constituyen un complemento del tratamiento principal y no siempre se utilizan. Dependiendo del tipo de sarcoma, se administran antes o después de la cirugía para mejorar sus resultados.

Sarcoma con metástasis

Las opciones en caso de que el paciente tenga metástasis son:

  • Cirugía: Solo es eficaz en algunos tipos de metástasis. Como ocurre con otras clases de cáncer, muchas veces que la existencia de metástasis es indicativa de que se trata de una enfermedad incurable, pero no siempre. En ciertas circunstancias, algunas metástasis se pueden extirpar con la intención de curar al paciente.
  • Quimioterapia: Cuando no se puede recurrir a la cirugía, el tratamiento de elección es la quimioterapia con el objetivo de detener el crecimiento del tumor.