El suflé (o soufflé) es un plato ligero y esponjoso, dulce o salado, preparado al horno. Su base es una salsa (a menudo bechamel para salados y crema pastelera para dulces), mezclada con yemas y claras de huevo batidas a punto de nieve que le dan su característica textura inflada.
Soufflés Salados
Generalmente se sirven como entrada o plato principal. Usualmente se basan en una salsa bechamel mezclada con el ingrediente principal, yemas y claras.
Soufflé de Queso: El más clásico. Suele prepararse con quesos de sabor intenso como Gruyère, Parmesano o Emmental.
Soufflé de Verduras: Preparaciones ligeras donde el ingrediente estrella se integra a la masa. Destacan los de espinaca, alcachofa, coliflor, elote (choclo) o zapallo.
Soufflé de Carne o Pescado: Versiones más contundentes que incorporan pollo desmenuzado, jamón picado o pescado.
Soufflés dulces
Soufflé de Chocolate: El más popular y universal. La base se hace con chocolate fundido.
Soufflé de Frutas: Preparados con puré o ralladura de frutas, como limón, maracuyá, plátano o frambuesa.
Soufflé de Vainilla o Licor: Clásicos de la repostería aromatizados con extracto de vainilla natural, Grand Marnier u otros licores.
Soufflé Japonés (o Pastel de Queso Japonés): Aunque mantiene la base de claras de huevo, se diferencia del soufflé francés por ser un pastel más grande, ligero, tembloroso y firme al corte.
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