Para un grupo de personas, alabar y agradecer a Dios fue más importante que estar expuestos a un posible contagio de coronavirus. Ellos fueron ampayados por militares que vigilaban la Amazonía peruana.
Ninguno respetó el metro de distancia entre cada persona, no contaban con mascarillas y se encontraban en una pequeña capilla, el cual era un ambiente muy cerrado.
En el video divulgado en redes sociales, los religiosos siguen como si nada, mientras que varios agentes de orden esperaban en las afueras para proceder con una futura detención por ir contra las leyes.




