Presidente de EE.UU. Joen Biden en la peor crisis de su gobierno

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Joe Biden
Joe Biden

Menos de un año después, Joe Biden pasa por las que parecen sus horas más bajas desde que llegó a la Casa Blanca. La caída de su popularidad y el triunfo del candidato republicano en las elecciones a gobernador de Virginia han hecho saltar las alarmas en el equipo del presidente y sus seguidores.

Expresidente norteamericano Trump mueve sus hilos y los republicanos muestran índices de recuperación

También en el estado de Nueva Jersey, donde el gobernador demócrata, Phil Murphy, obtuvo un resultado muy por debajo de lo esperado, aunque finalmente los medios lo proyectan como ganador de la reelección.

A un año de la elección de mitad de mandato (a celebrarse el 8 de noviembre de 2022), en la que se renovará un Congreso en el que los demócratas cuentan ahora con una exigua mayoría, los republicanos muestran síntomas de recuperación.

El expresidente Donald Trump sigue metido de lleno en la política y coquetea con volver a presentarse a las presidenciales que se celebrarán a finales de 2024. Falta mucho para eso y los expertos coinciden en que las tendencias pueden revertirse, pero la realidad hoy día es que Biden pierde fuerza.

 

QUÉ ESTÁ PASANDO

 El triunfo contra pronóstico del republicano Glenn Youngkin en Virginia, un estado en el que Biden se impuso claramente en las presidenciales de hace un año, y el desgaste del demócrata Murphy en Nueva Jersey han confirmado la tendencia.

Según Anthony Zurcher, corresponsal de la BBC en América del Norte, “la política en Estados Unidos está siguiendo un patrón familiar”.

Un nuevo presidente es elegido y, tras una ola temprana de popularidad, sus intentos de avanzar su agenda política topan con viento en contra. El partido que ha perdido el poder, aguijoneado por su derrota reciente y enojado por las acciones de gobierno del rival, recupera la unidad en la oposición, mientras que el partido en el poder sufre por las divisiones internas“.

Biden está sufriendo ahora las consecuencias de esa división y paga el precio de la falta de acuerdo de los demócratas en el Congreso para aprobar sus propuestas estrellas: varios paquetes de gasto en servicios sociales, lucha contra el cambio climático e infraestructuras valorados en billones de dólares.

Mientras los congresistas demócratas más radicales lo consideran insuficiente, otros más moderados lo rechazan por excesivo, y en ese tira y afloja la iniciativa lleva meses estancada.

 

QUÉ PASA CON TRUMP Y LOS REPUBLICANOS

Trump, que no ha dejado de insistir sin pruebas en que la elección de Biden fue “un robo” y se ha mantenido en la arena política, coquetea con la idea de volver a lanzarse a la carrera presidencial en 2024. Pocos en el Partido Republicano se han atrevido a romper abiertamente con el expresidente, quizá por temor a contrariar a sus votantes.

Youngkin evitó aparecer con Trump en su exitosa campaña para convertirse en gobernador de Virginia y se centró en criticar la gestión de Biden.

Sin el expresidente como un actor principal en la campaña, los demócratas han tenido más difícil movilizar a muchos votantes que, por encima de todo, rechazaban al polémico magnate neoyorquino.

 

QUÉ PUEDE PASAR AHORA

 Aún falta un año para las elecciones que decidirán el Congreso y mucho más para que se dé el pistoletazo de salida a una nueva carrera hacia la Casa Blanca.

Es habitual, además, que el partido que en ese momento tiene la presidencia sufra por la menor participación que suele producirse en las elecciones en las que no se decide quién será el presidente.

Trump, mientras tanto, seguirá de cerca a unos y otros, sopesando sus opciones de volver a ser candidato. Y otros republicanos estudiarán las suyas de desafiarlo en unas primarias.

Son muchas las incógnitas y muy pocas las certezas. La única, quizá, la de que, como dice Zurcher, “Estados Unidos ha sido y sigue siendo un país altamente polarizado y dividido políticamente”, y “no hay mayorías de gobierno permanentes”.