A medida que nos adentramos en el mes de abril, también podemos observar otras fases lunares
El cielo nocturno se prepara para recibir un espectáculo celestial con la llegada de la esperada Luna llena de abril, conocida popularmente como ‘Luna Rosa’. A diferencia del reciente eclipse solar total que fue visible solo en Norteamérica, esta vez el fenómeno podrá ser apreciado por gran parte del mundo, permitiendo a los amantes de la astronomía deleitarse con la maravilla del plenilunio y sus nombres alternativos que llaman la atención.
La cuarta Luna llena del año está programada para hacer su aparición el martes 23 de abril, alcanzando su punto máximo en el firmamento alrededor de las 6:49 p.m. en países del hemisferio sur como Perú, Argentina y Paraguay. En el hemisferio norte, poblaciones como México, Canadá y Estados Unidos también tendrán la oportunidad de ser testigos de este evento cósmico, siempre y cuando busquen un lugar con poca contaminación lumínica y una vista despejada del cielo.
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¿Por qué se le llama ‘Luna Rosa’? La denominación se remonta a los años 30, cuando los nativos norteamericanos asociaron la Luna llena de abril con una flor silvestre de color rosa nativa del este y centro de Estados Unidos, conocida como Phlox subulata o musgo rosa. Esta floración coincidía con el inicio de la temporada de cosecha, por lo que la Luna Rosa servía como guía para los agricultores.
Además de ‘Luna Rosa’, este plenilunio también es conocido como ‘Luna de la Hierba de Brote’, ‘Luna del Huevo’ y ‘Luna Pascual’, debido a su aparición antes del Domingo de Resurrección de la Semana Santa. Los nombres de las lunas llenas están profundamente arraigados en la cultura indígena de América del Norte, reflejando la conexión entre el cielo y la tierra que estas comunidades mantenían.
A medida que nos adentramos en el mes de abril, también podemos observar otras fases lunares, como la Luna creciente y la Luna menguante, que se manifiestan a medida que la Luna orbita alrededor de la Tierra y el ángulo entre el Sol, la Luna y la Tierra cambia. Aunque la Luna llena de abril no suele adquirir un tono rosa en su totalidad, su luminosidad y belleza no dejan de maravillarnos en el cielo nocturno.




