Jaime Bayly dice que Bertie tiene un corazón amargo y avinagrado

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Jaime Bayly y Diego Bertie
Jaime Bayly y Diego Bertie

Fiel a su estilo, el periodista no pasó por alto las declaraciones de Diego Bertie. Aunque Jaime Bayly no mencionó el nombre del actor, su columna fue claramente dirigida a él. Según la versión del periodista la relación había durado casi dos años y el amor no faltó en ese tiempo.

Periodista le dedicó columna en la que dice que lo amó y que fue su primer hombre

El cuento es titulado “El actor sale del clóset” y fue publicado en La Tercera. Bayly, se refiere a Diego como “el actor” y asimismo como “el escritor”.

Recordemos que Diego se refirió al romance con Bayly como “fallida, corta y nada relevante”, sin embargo, para “el escritor” esto no fue así.

Duró un par de años. Fue mi primer hombre. Lo amé. No supe cómo amarlo, no supimos cómo amarnos, pero lo amé. Y por eso dediqué un capítulo de ‘Salsipuedes’, titulado ‘El actor’”, escribió Bayly, haciendo referencia a “No se lo digas a nadie”.

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Jaime Bayly también escribió que “el actor de su cuento sufrió con el capítulo de la novela“, porque “no era capaz de asumir su identidad sexual” y mencionó que “el escritor nunca lo vio como una agresión”: “Me pareció un combustible explosivo para encender el fuego sagrado del arte, de la literatura. No fue una agresión a ti: fue un homenaje a ti”, agregó sobre el cuento que escribió en el pasado “El actor sale del clóset”.

Asimismo, Bayly como “el escritor” comentó que los calificativos “burgués” y “panzón” que utilizó Diego Bertie en referencia a él en conversaciones con Magaly.

¿Qué es ser burgués? Si ser burgués es tener dinero y vivir una vida muelle y desahogada, pues sí, soy burgués”, escribió. Sin embargo, el narrador también indica que “si el escritor del cuento fuera tan burgués como se dice”, no habría publicado novelas “guerrilleras” y “subversivas”, “porque el buen burgués se acomoda y, por el contrario, el buen escritor desacomoda, incomoda, reacomoda a los burgueses…Rebajándolo o menospreciándolo por gordo y burgués, es triste, pues revela cortedad de miras, sumisión a las modas frívolas y un corazón amargo, avinagrado”, continúa el relato.

Por último, “el escritor” afirma que no se arrepiente de haber amado al actor ni de haber escrito la novela.

“Todo lo contrario, apoya al actor en relanzamiento de su carrera musical, y confiesa que sería el hombre más feliz del mundo si escribe una canción inspirada en él”.