POLÍTICOS, DUEÑOS DE TV, CANTANTES Y DIRECTORES DE CINE PASARON POR SU ALCOBA
México y el mundo lameta la partida de la legendaria actriz Silvia Pinal, acaecida por una infección urinaria que se la llevó a los 93 años de edad. Hoy, inauguramos ‘Rockola’ con un recorrido por la agitada vida amorosa y artística de la rubia leyenda del cine latinoamericano.
Rafael Banquells
Silvia Pinal comenzó su carrera cuando era una adolescente; fue en esta época que conoció al actor y director de cine Rafael Banquells. Comenzaron una relación pese a que la primera actriz tenía 17 años, y él, 35. En 1947 se casaron y uno de los padrinos de la boda fue Mario Moreno Cantinflas. Fruto de su relación nació Sylvia Pasquel. La pareja se divorció en 1952.
Arturo de Córdova

Aunque fue un romance fugaz, éste surgió cuando ambos actores trabajaron en la película Un extraño en la escalera de 1955. Incluso en la actualidad, no se sabe mucho de la relación que existió entre ambos; sin embargo, no es de extrañar puesto que Arturo de Córdova era considerado el galán del momento.
Emilio Azcárraga Milmo
El entonces dueño de Televisa, Emilio Azcárraga Milmo, fue novio de la actriz. Durante cuatro años el empresario y Silvia Pinal estuvieron juntos. La relación fue retratada en la bioserie Silvia Pinal, frente a ti. Al terminar su noviazgo ambos mantuvieron una amistad y posteriormente Emilio se casó con Paula Cusi.
Gustavo Alatriste
El actor y director de cine, Gustavo Alatriste, se convirtió en el segundo esposo. La historia de amor se remonta a los años 60, cuando se conocieron en la casa de Ernesto Alonso. En 1961 se casaron y durante los seis años que estuvieron juntos, este vínculo no solo marcó su vida personal, sino también su carrera profesional, ya que juntos colaboraron en la producción de varias películas, incluyendo las dirigidas por el aclamado cineasta Luis Buñuel, como Viridiana y El Ángel Exterminador.
De su relación nació su hija Viridiana, quien murió en un accidente automovilístico cuando tenía 19 años. La relación terminó en 1967.
Enrique Guzmán
Tras su divorcio con Gustavo Alatriste, conoció al vocalista de los Teen Tops, Enrique Guzmán.
Su historia comenzó cuando se conocieron en el programa Los especiales de Silvia Pinal, transmitido por Televisa, a mediados de los 60; ella era una de las primeras actrices del cine mexicano gracias a sus destacadas participaciones en la Época de Oro.
A pesar de que entre ambos existía 12 años de diferencia, esto no fue impedimento para que en 1967 contrajeran matrimonio. En la bioserie protagonizada por Itati Cantoral se habló de que Enrique Guzmán también la engañó.
Tras varios maltratos, Silvia le pidió el divorcio, a lo que él se opuso, pero terminó cediendo. De su matrimonio nacieron Luis Enrique y Alejandra Guzmán. Se divorciaron en 1976.
Leer también [Rinden homenaje a Silvia Pinal tras su fallecimiento]
Fernando Frade
La bioserie ‘Silvia Pinal, frente a ti’ contó una de las relaciones amorosas de la actriz que le generó un problema con su hija mayor. Se sabe que la diva del cine mexicano comenzó una relación con Fernando Frade; sin embargo, ésta no duró mucho tiempo debido a que él tenía problemas con el alcohol. Este episodio se volvió aún más controvertido cuando Frade más tarde se involucró sentimentalmente con Sylvia Pasquel, hija de Silvia, lo que provocó un distanciamiento entre madre e hija que se mantuvo durante años.
Tulio Hernández
El político Tulio Hernández fue el último hombre que conquistó a Pinal. Se conocieron a principios de la década de 1980 y se casaron en 1982. Gracias a Tulio, la diva del cine se involucró en la política e incluso fue senadora y miembro de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal. Su corazón ya no dio cabida a nadie más.
Leer también [Magaly Medina analiza rumores entre Edison Flores y Ana Siucho]
¿DE CUÁNTO ES LA FORTUNA QUE DEJA ?
La fortuna de Pinal es de 50 millones de dólares, aproximadamente, cifra que engloba una extensa lista de bienes materiales y artísticos acumulados a lo largo de décadas de trabajo. Según fuentes cercanas a la familia, su patrimonio incluye propiedades residenciales de alto valor, joyas, obras de arte y derechos de diversas producciones.
Entre sus posesiones más destacadas se encuentra un óleo pintado por el célebre artista Diego Rivera. Esta obra permaneció en la residencia de Pinal hasta el día de su muerte y representa no solo su éxito económico, sino también su estrecha relación con las figuras culturales más relevantes de su tiempo. Actualmente, cuesta 3 millones de dólares y está a la venta.
Además, invirtió en bienes raíces en propiedades ubicadas en zonas exclusivas de la Ciudad de México y demás regiones. Otros bienes que engrosan su legado incluyen el teatro Silvia Pinal, situado en la Alcaldía Benito Juárez, una de las joyas arquitectónicas del espectáculo en la capital mexicana. Este espacio cultural, nombrado en honor a la actriz, fue testigo de numerosas producciones exitosas y representó una fuente constante de ingresos para la familia Pinal.




