Durante aproximadamente un mes antes de esta fecha crucial, existe la posibilidad de que el cometa sea visible a simple vista en el cielo nocturno
El universo nos regala un espectáculo celestial que ha cautivado la espera de generaciones: el «cometa del diablo», conocido oficialmente como 12P/Pons-Brooks, ha finalmente hecho su esperado retorno a los cielos nocturnos de la Tierra después de 71 años de ausencia. Esta visita única ofrece a los observadores terrestres la oportunidad de presenciar un fenómeno astronómico extraordinario, que promete deslumbrar tanto a expertos como a aficionados por igual.
Pero, ¿qué hace que este cometa sea tan especial? Según la NASA, el Pons-Brooks pertenece a la categoría de cometas tipo Halley, caracterizados por sus órbitas que oscilan entre los 20 y los 200 años alrededor del Sol. Este cometa en particular completa su viaje alrededor de nuestra estrella una vez cada 71 años, lo que lo sitúa en la misma liga que su famoso homólogo, el cometa Halley.
El apodo «cometa del diablo» proviene de su distintiva apariencia en forma de cuerno, una característica que ha fascinado a observadores del cielo durante siglos. Descubierto por Jean-Louis Pons en 1812 y redescubierto por William Robert Brooks en 1883, este cometa lleva el nombre de ambos astrónomos, cuya diferencia de 71 años entre sus observaciones refleja la órbita del cometa.
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¿Cuándo y dónde podremos admirar este fenómeno celeste?
Desde mediados del año pasado, el Pons-Brooks ha ido dejando su marca en el firmamento, con varios estallidos que han aumentado su brillo, facilitando su observación. Actualmente visible en los cielos del hemisferio norte con la ayuda de binoculares o telescopios, se espera que su brillo aumente aún más a medida que se acerque a su punto más cercano al Sol, el perihelio, programado para el 21 de abril.
La coincidencia con el eclipse total solar del 8 de abril agrega emoción adicional a esta ventana de observación, ofreciendo la oportunidad de presenciar dos eventos astronómicos destacados en un solo vistazo.
Sin embargo, una vez que el cometa haya pasado su perihelio y comience a alejarse del Sol, su visibilidad en el hemisferio norte disminuirá, dando paso a su observación desde el hemisferio sur en los meses siguientes.
Así que prepárate para levantar la vista al cielo y maravillarte con la majestuosidad del «cometa del diablo», un recordatorio humilde pero poderoso de la belleza y la grandeza del cosmos que nos rodea.




