Rosselli Amuruz, en relación al asesinato de un comunicador en la fiesta de Lince a manos de Abel Valdivia Montoya, ha intentado mantenerse alejada del escrutinio público, sin éxito. Aunque inicialmente trató de distanciarse del incidente, afirmando que no estaba presente en el lugar en ese momento, los testigos contradicen su declaración.
A medida que se conocían más detalles del suceso en la casa de Lince el 1 de octubre, surgieron dudas sobre su posible participación, ya que no había emitido ninguna declaración al respecto. Finalmente, el domingo por la tarde, Amuruz emitió un comunicado tratando de desvincularse de cualquier implicación delictiva.
«Participé en una reunión social de la que me retiré antes de medianoche. Hoy me enteré de lo sucedido a través de los medios. Desconozco las razones y pido una investigación rápida para identificar a los culpables«, dijo en su comunicado, evitando proporcionar más detalles.
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Sin embargo, según la Policía Nacional contradice su versión, afirmando que estaba presente en el momento del tiroteo y que tenía previsto ser interrogada sobre el incidente. Es por eso que será citada por las autoridades para que dé su versión de los hechos.




