Como se ha adaptado el mercado del sexo a la pandemia

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La pandemia vivida durante el último año ha supuesto un duro golpe para muchos sectores de la economía a nivel mundial, especialmente aquellos servicios que están en contacto directo con el público, como es el caso del mercado del sexo.

El duro confinamiento y las restricciones de movilidad provocaron que las trabajadoras sexuales como las kinesiologas en Lima, masajistas eróticas o bailarinas de striptease, se quedaran sin trabajo de la noche a la mañana.

Sin embargo, lejos de resignarse a paralizar su trabajo, el sector del sexto se ha reinventado y ha resurgido con fuerza gracias a la intervención de las nuevas tecnologías.

Teniendo en cuenta que la práctica del sexo con un desconocido requiere un aumento en las medidas de seguridad e higiene para no contagiarse, muchas profesionales, asustadas por el riesgo de la transmisión del virus, han optado por ofrecer sus servicios online, como en el caso de videollamadas de escorts argentinas.

Una innovadora forma de mantener contacto con sus clientes, pero de una forma completamente segura. Lo mejor es que, lejos de perder el interés de los usuarios, las relaciones sexuales virtuales se han incrementado de forma extraordinario, generando una verdadera revolución en el sector.

Muchas de ellas carecían de conocimientos en el uso de las nuevas tecnologías, pero tras crearse perfiles en las redes sociales vieron como muchos de sus clientes se suscribían a sus canales o continuaban solicitando sus servicios durante la desescalada.

Auge de los portales de citas

El uso de portales de citas o webs de anuncios clasificados han visto como día a día aumentaban de forma considerable su número de visitantes que no han tenido ningún reparo en utilizar las webcams o los vídeos a través de chats de mensajería instantánea para disfrutar de un encuentro sexual online. Sitios como Simple Escorts han visto como el tráfico durante este periodo, no sólo no ha bajado, sino que se ha visto incrementado debido a la solicitud de servicios virtuales.

Los meses de confinamiento y las posteriores restricciones de distanciamiento social y movilidad entre diferentes regiones nos han enseñado a explorar y experimentar nuevas formas de conocer a personas y disfrutar del sexo, ya sea solo o en pareja.

Incluso esta situación ha hecho que las personas que buscan pareja o sexo esporádico a través de apps de cita sean más exigentes a la hora de elegir los perfiles con los que quedar, prestando especial atención a las descripciones que ofrecen, además de la apariencia física.

Las ventas de ‘sex-toys’ se disparan

Otro sector que ha vivido una auténtica revolución a pesar de las consecuencias negativas de la pandemia ha sido el mercado de los juguetes eróticos. Hasta la fecha, eran muchos los que no se atrevían a introducir este elemento en su vida íntima, ya fueran solteros o con pareja.

De hecho, según las marcas consultadas por la agencia France Press (AFP), Millones de personas compraron al menos un ‘sex-toy’ desde el inicio de la epidemia del covid-19.

El cambio de mentalidad y la necesidad de romper con la rutina del confinamiento provocó que empresas que comercializaban juguetes sexuales conectados a dispositivos móviles para disfrutar del sexo en pareja en la distancia, aumentaran sus ventas un 40% en un año.

Los juguetes eróticos han pasado de ser un tabú en la sociedad a considerarse un objeto lúdico y trivial que mejora el bienestar sexual.

La dura vuelta de los clubes

Las restricciones sanitarias impuestas por los gobiernos han hecho que resultara prácticamente imposible la apertura de los clubes de striptease durante un largo periodo de tiempo. Su única salida ha sido mejorar sus páginas webs para poder trasladar sus fiestas a la red y mejorar la oferta digital de servicios de escorts para atender la fuerte demanda durante la pandemia.

Para aquellos que han podido reabrir sus puertas en la nueva normalidad, las trabajadoras que se dedican al sexo profesional han tenido que extremar las precauciones. Así pues, además del uso de preservativos y protectores de látex durante el sexo oral o anal, el uso de la mascarilla se ha convertido en un complemento más. Además, en la práctica se llevan a cabo aquellas posturas en las que uno de los dos da la espalda al otro, para evitar así una relación sexual directa cara a cara.

En estos tiempos de cambios que influyen profundamente a todos los niveles, una vez más vemos como la reinvención de los negocios son fundamentales para adaptarse a las nuevas necesidades y comportamientos de la sociedad.