Cómo cuidar a un adulto mayor con la visión baja

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adulto mayor con la visión baja
adulto mayor con la visión baja

APRENDE A ATENDERLO SI TIENES FAMILIAR CON DIFICULTAD VISUAL EN CASA

En caso de convivir con una persona con problemas visuales es importante tener en cuenta una serie de consejos y recomendaciones para que no corra ningún riesgo en tu hogar y no vaya a sufrir un accidente. Hoy ‘MI Geriatra’ de tu diario El Men te lo explica. Toma nota y hazlo.

No cambiar los objetos de posición, el orden para una persona con dificultades visuales es fundamental, ya que la memoria es una gran ayuda para ellos. En caso de cambio se ha de avisar.

Evitar dejar obstáculos por el camino.

En el hogar cuando cambiemos muebles de lugar, informarle.

No colocar en el suelo alfombras o tapetes pequeños, evitar los deslizamientos.

Se ha de evitar que las puertas queden medio abiertas, ya que es más fácil tropezar con ellas.

Pintar o pegar cinta luminosa en cerraduras, enchufes, interruptores de luz, etc.

 

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El teléfono ha de tener números grandes y oscuros.

Poner colores brillantes en baños, bordes de escaleras, puertas y ventanas para que contrasten más.

La vajilla ha de tener acabados lisos, sin textura ni diseño.

En la mesa se debe informar donde están los utensilios, por ejemplo: “el vaso está a la izquierda, enfrente de ti” o “hay un cenicero cerca, a mano derecha”. Podemos, igualmente, dar un pequeño golpe sobre el objeto en cuestión para que la persona discapacitada pueda ubicarlo por el sonido.

Explicar cómo están dispuestas las diferentes comidas en el plato, por ejemplo, utilizando las posiciones que tiene el reloj: el arroz está a las doce, el pescado a las seis, la ensalada a las nueve.

Si se sirve la bebida, es importante no llenar el vaso o copa demasiado, y además se ha de indicar el lugar donde se puso. Si se da el vaso en la mano, se ha de decir dónde se puede poner cuando lo haya acabado de beber.

Permitir que las personas discapacitadas o con la visión muy deteriorada toquen los objetos, las caras. Es la única forma de conocer su entorno.

 

TRATANDO CON PERSONAS CON POCA O NULA VISIÓN

En el momento de interactuar con un invidente es importante hacerle saber que estamos ahí; nos debemos presentar con el nombre, no pretender que reconozcan a la primera nuestra voz. Si hay con nosotros alguien más también nombrarlo.

Cuando salgamos nos despediremos verbalmente, ya no son útiles los gestos de despedida. Una persona invidente siempre espera una respuesta hablada: una sonrisa o un gesto no son suficientes.

Al hablar, no hemos de modificar la forma de expresarnos; no debemos sentirnos culpables por usar expresiones como ya ves o mira esto. En general, la persona con esta discapacidad  utiliza ese tipo de frases o palabras.

No debemos hablar más alto, pero sí vocalizar correctamente, ya que no pueden apoyarse en los gestos para seguir el sentido de la conversación.

Si hay varias personas en la conversación, para enfatizar que nos dirigimos al invidente podemos decir su nombre, o tocarle el brazo ligeramente.

Si creemos, en una reunión o en la calle, que un invidente puede precisar nuestra ayuda, lo mejor es, antes de ayudar directamente, preguntar por si ésta es necesaria. Si la aceptan, nos dirán de qué forma la podemos prestar.

Para guiar por un recorrido a un invidente colocaremos su mano en nuestro codo (el pliegue) o incluso el hombro, de forma que la mano irá informando de los movimientos de nuestro cuerpo a lo largo del recorrido. No lo cogeremos del brazo, sino que se han de apoyar ellos en nosotros.

Es importante explicar lo que vamos encontrando por el camino (ahora delante hay un escalón, una puerta, escaleras mecánicas que suben.).

Nunca se ha distraer o acariciar a un perro guía mientras realiza su trabajo. Tampoco cogeremos o estorbaremos el movimiento de un bastón blanco de guía.

 

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PUNTOS IMPORTANTES A TENER EN CUENTA

Las personas mayores que han perdido la visión a menudo tienen dificultades para adaptarse a su nueva situación. La depresión es uno de los obstáculos con los que tienen que luchar y que hemos de tener en cuenta a la hora de planear su rehabilitación funcional.

Tendremos que leer por ellos periódicos, revistas, libros. Lo haremos evitando comentarios personales y vocalizando correctamente.

En el caso de la literatura cada vez es más fácil encontrar audiolibros: cintas o archivos de sonido con libros leídos por actores profesionales.

Las personas con déficits visuales o invidente no son más que personas con los mismos deseos y derechos que cualquiera de nosotros. Su mundo es el mismo que el del resto de las personas, pero vivido de diferente manera, con sus medios y facultades, a menudo mayores de las que imaginamos.