La tarea de congelar carne no tiene mayor complicación, aunque sí necesitas considerar algunos detalles esenciales para llevarla a cabo con buenos resultados. A continuación, te contamos cómo hacerlo:
Conoce el potencial de tu congelador. Los congeladores caseros se categorizan por estrellas del 1 al 4 (-6º, -12º,-18º y -24º). Dado que los alimentos necesitan refrigerarse como mínimo por debajo de -18º, los congeladores entre 1 y 3 estrellas sirven para mantener congelados los alimentos, pero no te aseguran un proceso óptimo, así que tómalo muy en cuenta.
Compra carne fresca y de buena calidad. No adquieras productos a punto de caducar, pues corres el riesgo de que se estropee durante el proceso. Así mismo, evita en lo posible congelar carne picada, a menos que tengas la seguridad de que esté muy fresca; en este caso sí podrías congelarla. Por último, en el supermercado mete la carne casi al final de la compra.
Prefiere cortes que sean más fáciles de congelar. Todas las carnes, sin excepción, se pueden congelar, aunque algunas resultan mejores que otras para este proceso, ya sea por la facilidad en su manipulación o por sus características organolépticas. En este sentido, ten en cuenta que las piezas magras resisten mejor la congelación que las piezas con mayor contenido graso.
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