TE ENSEÑAMOS ESTOS PASOS PARA QUE PUEDAS COMPARTIRN EN EL DÍA A DÍA A SU LADO
Ya sea que estés visitando a tu abuelo o que seas trabajador social que se relaciona con adultos mayores de vez en cuando, los problemas de salud relacionados con la edad pueden representar una barrera para la comunicación efectiva. Condiciones crónicas, tales como las demencias o la pérdida auditiva, así como los efectos de la medicación pueden complicar las conversaciones y el entendimiento. Durante períodos de lucidez disminuida, las interacciones pueden crear una experiencia frustrante y aparentemente inútil. Sin embargo, hay técnicas que puedes usar para facilitar la interacción con adultos mayores para crear un ambiente amigable en la comunicación.
¿POR QUÉ LOS ANCIANOS DEJAN DE HABLAR?
Antes de nada es importante tener en cuenta que existen diferentes razones por las que los ancianos pueden dejar de hablar en un momento de lado.
Erróneamente podemos interpretar esto como que esta persona quiere estar más tranquilo y apartado, pero es importante atender las necesidades comunicativas de las personas mayores, y es que todas y cada una de las personas del planeta necesitan saber comunicarse y hacerlo de forma habitual.
El problema de la soledad en personas mayores puede dar lugar a otros problemas de salud psicológica, e incluso derivar en problemas físicos, por lo que es muy importante tenerlo en cuenta para determinar la razón por la que ha dejado de hablar y asegurarnos de que llevamos a cabo un adecuado cuidado de enfermos y personas dependientes. En caso de no tener el tiempo suficiente para atender a tus mayores puedes optar por contratar los servicios de un cuidador de personas mayores a domicilio.
Entre las principales razones por las que los ancianos pueden dejar de hablar destacamos:
- Problemas de salud relacionados con su edad como el Alzheimer o la demencia.
- Dificultades relacionadas con el lenguaje, como puede ser la aparición de dificultad para entender lo que le estamos diciendo o incluso para recordar palabras.
- La pérdida de audición también es otro de los problemas de comunicación con personas mayores.
Conforme vayan perdiendo memoria y sus capacidades cerebrales se vayan viendo mermadas, también aparecerán nuevas dificultades para hablar con personas mayores.
Ten en cuenta sus problemas de salud
Los adultos mayores pueden tener problemas de salud que le dificultan hablar y entender. Asegúrate de considerar la salud de la persona antes de inicias la comunicación. Por ejemplo, ellos pueden tener problemas al escuchar, problemas al hablar, y pérdidas de memoria. Estos factores pueden generar complicaciones durante la comunicación. Y recuerda, la edad cronológica no es siempre un indicador verdadero de la salud de una persona.
Cuida que el ambiente en el que conversan
Asegúrate de evaluar el ambiente en el cual te estás comunicando, el cual podría afectar los problemas de audición y expresión que pueda tener el adulto mayor. ¿Hay algún ruido perturbador de fondo? ¿Hay muchas personas hablando en la misma habitación? ¿Hay música molesta? ¿Hay distracciones que puedan afectar tu comunicación? Pregunta al adulto mayor si el ambiente es cómodo para él/ella. Si percibes cualquier alteración, trasládense a un sitio más tranquilo y silencioso.
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Habla claramente y establece contacto visual
Los adultos mayores tienen problemas escuchando. Es importante articular tus palabras y hablar claramente. Direcciona tu conversación hacia su cara, no hacia el lado. No te comas las palabras: mueve tu boca y pronuncia cada palabra de forma precisa y cuidadosa. Cuando tu lengua “baila” en tu boca cuando hablas, articulas más claramente. Si tu lengua “duerme” y juega un papel pasivo, es más probable que no estés articulando tan bien como podrías.
Ajusta tu volumen
Hay una diferencia entre articular y hablar alto. Aprende a adaptar tu voz a las necesidades individuales. Evalúa el ambiente y como se relaciona con las habilidades auditivas de la persona. No grites simplemente porque el oyente sea mayor. Trata a cada persona con respecto articulando y hablando a un volumen confortable y que sea apropiado tanto para ti como para tu interlocutor.
Usa preguntas y oraciones claras
No dudes en repetir o re-expresar tus oraciones y preguntas si percibes que hay una falta de comprensión. Las preguntas y oraciones complicadas pueden confundir a los adultos mayores que tienen memoria de corto plazo o pérdida de audición. Las estructuras claras y precisas son más fáciles de comprender.
Usa preguntas directas: «¡Has tomado sopa en la comida?” «¿has tomado ensalada en la comida?» En lugar de: «¿Qué has tomado para comer? » Entre más preciso seas en tu lenguaje, menos dificultad tendrán los mayores en entenderte.
Reduce el «ruido» en tus oraciones y preguntas. Limita tus oraciones y preguntas a 20 palabras o menos. No uses argot, o palabras. y frases de relleno. («Como,» «Bien,» y «usted sabe » son unos pocos ejemplos.) Evita la confusión de ideas y preguntas mezcladas. Trata de definir tus ideas y preguntas lógicamente. Si mezclas las ideas, puede resultar confuso de entender para el adulto mayor. Expresa una idea o mensaje a la vez. Por ejemplo, «Es buena idea llamar a John, tu hermano. Más tarde, podemos llamar a Susan, tu hermana.» Una estructura más complicada sería: «Pienso que debemos llamar a tu hermano John primero, y luego más tarde podríamos llamar a tu hermana, Susan.»
Emplea ayudas visuales
Si un adulto mayor tiene un problema de audición o memoria., es importante ser creativo. Las ayudas visuales son de mucha ayuda. Muestra al individuo de qué o de quién estás hablando. Por ejemplo, puede ser mejor decir, «Tiene dolor en la espalda (señalando hacia tu espalda)? ¿Tiene dolor en su estómago (señalando tu estómago)?” en lugar de simplemente preguntar «¿Tiene algún dolor o malestar? »
Sé paciente y sonríe
Una sonrisa sincera muestra que comprendes la situación. También ayudar a crear un ambiente amigable en el cual comunicarse. Recuerda hacer pausas entre oraciones y preguntas. Da a la persona la oportunidad de entender y digerir la información y preguntas. Esta es una técnica muy valiosa si la persona tiene una pérdida de memoria. Cuando haces una pausa, estás mostrando paciencia y respeto.
Si el adulto mayor lo acepta, puedes tratar de pedir la ayuda de un terapista de lenguaje o de un audiólogo. Estos son especialistas que se especializan en problemas de comunicación y pueden ayudar. Ellos se enfocan en comunicación clara y que tan bien la persona oye, no en la comprensión de lo que el adulto mayor está oyendo.
Haz contacto físico
Recuerda que tocar, tomar de la mano, y la calidez física a menudo comunica más que las palabras. Además, eso despertará su confianza en ti
Nunca actúes como la persona mayor con la que estás es un anciano (¡aún si lo son! o «obsoleto». Las personas ancianas tienen sentimientos también, y son seres humanos como cualquier otro. Trátalos con respeto y bondad.
¿DE QUÉ PUEDO HABLAR CON UN ADULTO MAYOR?
Los intereses de cada uno de ellos van a variar en función de su edad y de otros muchos aspectos que rodean su día a día.
Por ello, cuando quieras hablar con una persona mayor, también deberás enfocar adecuadamente los temas a utilizar, destacando algunos como los siguientes:
Pregúntale qué es lo que ha hecho en el día, ya que esto también es una buena actividad para entrenar la memoria.
Seguramente recordará muchas anécdotas de su infancia y de su juventud.
Hablarle acerca de sus familiares, y que te cuente historias relacionadas con ellos.
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Y por supuesto, no olvides preguntarle qué es lo que le apetece hacer, comer, etc., y motivarlos siempre para que se sientan útiles y activos.
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