¡Árbitro vendió pelota  de “la mano de dios”!

0
525
Árbitro vendió pelota  de “la mano de dios”
Árbitro vendió pelota  de “la mano de dios”

ALI BIN NASCER GANÓ MILLONES CON BALÓN DE POLÉMICO GOL DE MÉXICO 86

Han pasado 38 años desde el mítico partido de cuartos de final del Mundial de México 1986 entre Argentina e Inglaterra. Más de tres décadas desde que Diego Armando Maradona grabara en la historia del fútbol la archiconocida ‘mano de Dios’. El árbitro de ese polémico encuentro, el tunecino Ali Bin Nasser, vendió en una subasta por 2 millones de libras esterlinas (USD 2,4 millones) el balón Adidas con el que ‘Pelusa’ dio el triunfo a su país sobre los ingleses.

El exárbitro, de 80 años, pretendía cobrar alrededor de tres millones de euros por la pelota, con la intención de repartir el dinero entre sus hijos. El anuncio se dio a poco más de un mes del segundo aniversario de la muerte del legendario jugador argentino. Maradona sigue muy presente en el mundo del fútbol, por ejemplo, en el de los coleccionistas, que ven los diferentes artículos del futbolista como piezas imprescindibles para sus colecciones. Entre otros, la camiseta que Diego utilizó en ese partido contra Inglaterra, o la de la final contra Alemania, así como sus botines, son objetos de deseo dentro de este sector.

El anuncio de la subasta del balón de ese Argentina – Inglaterra revolucionó a los coleccionistas. Y a los ingleses también, a quienes no les ha agradó nada el anuncio del exréferi tunecino. El histórico delantero inglés, Gary Lineker, reaccionó con enfado e ironía a la noticia. «Estoy muy emocionado de que el árbitro le pueda sacar un beneficio económico a su error», comentó el exdelantero. «¿Cómo puede ser que el árbitro se haya quedado con el balón? Es un descaro que haya mantenido la pelota en su armario todo el tiempo y ahora vaya a sacar provecho del mayor error de un árbitro en la historia de los mundiales», sentenció el exjugador del Barcelona y Tottenham.

La FIFA nunca aclaró durante la competencia si el gol había sido anotado de forma ilegal, como probaron las imágenes, pero el tunecino no dirigió más en el Mundial. “Nos enteramos cuando llegamos al hotel. Los árbitros de habla hispana nos esperaban ahí y nos dijeron: ‘¿No se dieron cuenta que Maradona metió un gol con la mano?’. Fuimos a ver la TV y ya lo habían editado. Ahí nos quedamos… Yo no pude verlo porque estaba lejos, pero me hice una pregunta para adentro que era cómo Diego con la estatura que tenía la iba a ganar a Peter que era alto”, recordó hace unos meses ante Infobae Berny Ulloa, el otro juez de línea de ese duelo.

“El árbitro no pudo verla nunca porque él venía de la parte de atrás, nunca puede ver el movimiento de la mano. Tenía que estar en un costado para verlo. Siento que él (Dotchev) tendría que haberlo visto porque le quedaba en una posición privilegiada, exactamente al frente de él. Quizá no lo vio del todo bien”, agregó.

 

Leer también [Multa a DT Segundo Castillo por traje publicitario en Libertadores

 

“MARADONA NUNCA SE DISCULPÓ”

Más allá de la actitud durante el juego, a Peter Shilton la jugada lo persiguió como un estigma. Y continúa reclamándola en cada contacto con los medios. “Todo el equipo de Inglaterra sufrió porque Maradona hizo trampa. La gente se queja sobre la aplicación del VAR en estos días, pero habría sido brillante para nosotros en ese caso. Lo admitió de forma indirecta, diciendo que era la Mano de Dios. Pero no se disculpó ni mostró ningún remordimiento”, subrayó en una entrevista con el diario The Sun.

“La Mano de Dios” cumplió un rol fundamental para que FIFA diera un nuevo ordenamiento a las reglas. La IFAB (International Football Association Board), que con su mentalidad conservadora no permitía cambios de fondo, al tiempo que sus miembros se nominaban como “los guardianes de las reglas del juego”, debió compartir el proceso de modificaciones reglamentarias junto con la FIFA. A la autoridad de un partido de fútbol se le enseñó a transitar y posicionarse en el campo de juego de una manera totalmente contraria a lo que se pensaba durante 100 años. Con balón en juego y detenido, se lo encaminó al trabajo en equipo para potenciar su tarea. Nunca más se permitiría otra ‘mano de Dios’…